La comunidad judía de Barcelona ha denunciado que varias tumbas del recinto hebreo del cementerio barcelonés de Les Corts han sido objeto de «actos de vandalismo».
Siguiendo las recomendaciones del Ayuntamiento de Barcelona, los recintos hebreos de todos los cementerios de la ciudad permanecerán cerrados y la comunidad judía de Barcelona pide a sus miembros que eviten acudir a estos espacios hasta entonces.
«En estos momentos se está recopilando toda la información necesaria para evaluar la situación con precisión, adoptar las decisiones oportunas y formalizar las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes», aseguran los representantes de la comunidad judía.
Y añaden: «Confiamos en que las autoridades actuarán con la diligencia necesaria ante unos hechos que atentan contra la dignidad de las personas, la memoria de nuestros difuntos y la convivencia en nuestra ciudad».
El Ayuntamiento de la capital catalana ha lamentado el ataque vandálico detectado contra diversas tumbas del recinto hebreo y ha tildado de «intolerables» unos hechos «que atentan contra la dignidad de los difuntos, el respeto debido a los espacios de duelo y la convivencia».
El alcalde, Jaume Collboni, ha despreciado estos hechos y ha señalado que «el odio no tiene cabida en una Barcelona plural y respetuosa». El socialista ha trasladado su apoyo a la comunidad judía de la ciudad y ha dicho que el Consistorio trabaja para identificar a los responsables.
Israel pide medidas «inmediatas»
La Embajadora de Israel en España, Dana Elrich, ha manifestado que «el antisemitismo, en cualquiera de sus formas, no puede ser tolerado bajo ningún concepto» y ha subrayado que la lucha contra el odio y la intolerancia «es una responsabilidad de toda la sociedad y no sólo de los judíos».
El Gobierno israelí ha tildado de «despreciable» el acto de vandalismo y ha pedido a las autoridades que tomen medidas «inmediatas» para resolver la situación.
El PP reclama vigilancia y la reapertura
La clausura del cementerio hebreo ha despertado la crítica del presidente del PP de Barcelona, Daniel Sirera, quien ha criticado la decisión del gobierno municipal y ha exigido la «reapertura inmediata» de estos espacios con vigilancia permanente.
Sirera ha pedido al Ayuntamiento que instale cámaras de seguridad para garantizar la protección de la comunidad afectada: «Cerrar no protege la dignidad. La dignidad se protege garantizando seguridad y presencia institucional». Además, ha añadido que «el vandalismo no puede mandar más que las instituciones».
También el presidente del grupo municipal de Junts, Jordi Martí Galbis, ha denunciado el «intolerable ataque», que ha considerado «compatible con un delito de odio».
Fuente: EL MUNDO
