Por invitación del Patriarca Juan X, Patriarca greco-ortodoxo de Antioquía y de Todo Oriente, y en presencia de los Metropolitanos antioquenos de las archidiócesis del Líbano, se celebró una reunión de ministros y parlamentarios ortodoxos para debatir sobre las terribles circunstancias que atraviesan el Líbano y Oriente Medio.
Los participantes condenaron la guerra emprendida por Israel contra el Líbano y sus ciudadanos, acompañada de asesinatos, matanzas de ciudadanos inocentes, destrucción, migraciones forzosas y desplazamientos. Hicieron un llamamiento a los responsables de la toma de decisiones en el mundo para que se esfuercen por detener la matanza en curso que se ha cobrado la vida de miles de civiles inocentes.
Los participantes hicieron un llamamiento a todos los parlamentarios libaneses para que elijan inmediatamente un Presidente de la República Libanesa conforme a las disposiciones de la Constitución, un Presidente que restablezca la regularidad del trabajo institucional en este país, que sufre desde hace años una crisis económica asfixiante, agravada por la cruel guerra actual.
Los participantes hicieron un llamamiento al alto el fuego inmediato y a trabajar por una paz justa, respetar la soberanía y la unidad de los territorios libaneses, observar y aplicar las resoluciones internacionales por todas las partes.
Los participantes hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que acelere y detenga la masacre del pueblo libanés y eche una mano al gobierno libanés para promover la estabilidad en el país y proporcionar alivio a la afligida población al comienzo del invierno.
Los participantes mostraron su reconocimiento por el papel del ejército libanés en el mantenimiento de la seguridad y la estabilidad, y agradecieron a las fuerzas de seguridad sus esfuerzos en estas difíciles condiciones. También agradecieron a las organizaciones de socorro y a los centros médicos el papel que desempeñan para aliviar la crisis a la que se enfrenta el pueblo libanés e hicieron un llamamiento para que se realicen esfuerzos concertados para acoger a las personas desplazadas y proporcionarles los requisitos de una vida digna. Subrayaron la importancia de la unidad nacional en estos duros momentos.
Los participantes lanzaron un llamamiento al mundo para que deje de alimentar la criminalidad que afecta al pueblo libanés secando el flujo de armas que matan a ciudadanos libaneses.
Los participantes reiteraron su compromiso de trabajar para establecer la paz en Líbano y proporcionar todos los requisitos para una vida decente a su pueblo, que merece una vida segura y próspera.
Fuente: Orthodox Times
