Jóvenes luteranos de países de todo el mundo se reúnen con jóvenes de otras confesiones para celebrar la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional y promover la consolidación de la paz entre sus diferentes tradiciones religiosas. Las relaciones interreligiosas y la construcción de la paz fueron dos prioridades señaladas por los jóvenes luteranos en un mensaje dirigido a la Decimotercera Asamblea de la Federación Luterana Mundial (FLM) en septiembre.
La FLM apoya seis proyectos interreligiosos dirigidos por jóvenes en países de África, Asia y la región de América Latina y el Caribe. Se trata de jornadas de diálogo y formación en Indonesia, India y Namibia, la producción de material audiovisual interreligioso en Chile, una marcha por la paz en Surinam y una actividad de limpieza medioambiental en Madagascar.
El Rev. Dr. Sivin Kit, director de Teología, Justicia y Misión de la FLM, dijo: «Nos alienta e inspira ser testigos de las diferentes maneras en que la juventud se compromete a promover la paz, combinando actividades interreligiosas con cuestiones relevantes que afectan a sus comunidades. Es reconfortante ver cómo surge este tipo de trabajo en diferentes regiones en estos tiempos en que los conflictos y la guerra dominan los titulares de las noticias.»
Capacitar a los jóvenes para el liderazgo
Cada uno de los proyectos ha sido desarrollado por jóvenes líderes luteranos en cooperación con miembros de escuelas locales, comunidades estudiantiles o grupos de aldeas. El objetivo es capacitar a los jóvenes para que sean proactivos en la construcción de la paz y la reconciliación, promoviendo relaciones de confianza entre comunidades en conflicto o potencialmente conflictivas.
En Surinam, un país étnicamente diverso situado en la costa septentrional de Sudamérica, los organizadores señalan que existe plena libertad religiosa, pero los jóvenes suelen evitar hablar de las diferencias entre sus prácticas y tradiciones religiosas. Aproximadamente la mitad de la población es cristiana, los hindúes representan más del 20% y los musulmanes otro 14%. Otras comunidades religiosas son los bahai’, los judíos, los budistas, los brahma kumaris, los rastafaris y otras religiones indígenas.
Con unos 4.000 miembros, la Iglesia Evangélica Luterana de Surinam es una de las iglesias cristianas más pequeñas del país, pero sus jóvenes se han acercado a otras comunidades religiosas para organizar una «Marcha por la Paz» de cinco kilómetros por la capital, Paramaribo. Al final de la marcha, representantes de los diversos grupos pronunciarán breves discursos sobre la importancia de la coexistencia pacífica.
Consolidación de la paz y protección del medio ambiente
En la isla de Madagascar, donde los cristianos constituyen una gran mayoría y la Iglesia Luterana Malgache cuenta con más de 4 millones de miembros, jóvenes de distintas comunidades religiosas dirigen actividades para combatir los residuos plásticos generalizados en la ciudad portuaria de Toamasina. El proyecto de reciclaje ha sido patrocinado conjuntamente por las autoridades regionales de medio ambiente y desarrollo sostenible. Los residuos plásticos se recogerán en escuelas, iglesias y otros lugares públicos, antes de ser reciclados en artículos útiles para concienciar sobre la importancia de la protección del medio ambiente.
En Sidikalang, una pequeña ciudad de la provincia indonesia de Sumatra Septentrional, jóvenes cristianos, musulmanes y budistas están organizando un seminario interconfesional de un día de duración, que comenzará con un culto compartido y terminará con un plan de acción para promover lazos más estrechos entre las comunidades religiosas. Encabezados por jóvenes de cuatro congregaciones de la Iglesia Cristiana Protestante Pakpak Dairi, los debates se centrarán en la importancia de la pacificación dentro de las distintas tradiciones religiosas.
La Semana Mundial de la Armonía Interconfesional, que se celebra del 1 al 7 de febrero de cada año, fue adoptada por las Naciones Unidas en 2010. Se anima a todos los grupos y organizaciones interconfesionales a planificar e inscribir actividades que tendrán lugar entre febrero y marzo, mostrando la labor que realizan para promover el diálogo y la cooperación en sus contextos locales, regionales o nacionales.
Fuente: LWF
