Libertad Religiosa, un Derecho Humano Fundamental

Entre los 30 Derechos Humanos reconocidos, muchos desconocen que, entre ellos, se encuentra el Derecho a la Libertad Religiosa.

Este derecho, de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 18, indica que: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.

La Libertad Religiosa, reconoce dos aspectos principales:

1.- La relación que establece o no, una persona con una creencia o una doctrina religiosa.

2.- La inmunidad de coacción del Estado de interferir en esa relación.

El segundo aspecto tiene que ver con la imposibilidad de otras personas particulares, grupos sociales, y principalmente del Estado, de interferir en el ámbito religioso de la persona, ni de imponer, obligar o restringir sus creencias.

De la mano de otros derechos

La Libertad Religiosa se interrelaciona y manifiesta a través de otras libertades y derechos, como la Libertad de Expresión, de Asociación, de Culto, de Conciencia y el Derecho a Recibir Educación consistente con la Religión o Convicciones de los Padres.

¿Por qué se relacionan estas libertades con la Libertad Religiosa?

La Libertad de Expresión es necesaria para que las personas puedan manifestar sus creencias religiosas tanto en la práctica, la vestimenta o los ritos religiosos.

Por otra parte, la Libertad de Culto es el derecho de las personas y comunidades de celebrar ritos y ceremonias religiosas en lugares públicos, por ello es necesario dentro de la Libertad Religiosa.

La Libertad de Conciencia responde a la convicción de la persona; es el acto íntimo de discernir entre lo que es correcto e incorrecto, gracias a los propios valores éticos y morales, y a su vez, es el derecho de negarse a realizar alguna actividad que vaya en contra de su conciencia, por lo que está íntimamente ligada a la Libertad Religiosa.

Finalmente, los padres tienen el derecho de elegir la educación de sus hijos consistente con sus religión o convicciones, esto establecido en diversos instrumentos internacionales como el Pacto de San José y la Convención sobre los Derechos del Niño.

El marco jurídico

En este sentido, es importante hacer hincapié que la Libertad Religiosa cuenta con un marco jurídico que lo respalda. Encontramos un espacio para la Libertad Religiosa en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en la Declaración sobre la Eliminación de todas las Formas de Intolerancia y Discriminación Fundadas en la Religión o las Convicciones, en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Convención Americana de Derechos del Hombre, entre otros.

Es importante y necesario que, en todo el mundo, se reconozca la importancia de la Libertad Religiosa para fomentar el respeto, la tolerancia y la convivencia armoniosa interreligiosa.

Fuente: Sala de Prensa CNLR