Ucrania se encuentra en una situación crítica desde que inició la guerra contra Rusia. De acuerdo con las Naciones Unidas, más de 18 mil civiles han sido víctimas de este conflicto.
Asimismo, miles han decidido abandonar el país, sin embargo los que aún se quedaron, han visto, entre sus diferentes problemas, cómo su Libertad Religiosa ha sido violentada.
Las zonas ocupadas por Rusia
El Instituto para el Estudio de la Guerra publicó un informe en el que indica que Rusia ha hecho de la religión en un arma, “en un esfuerzo por desacreditar a Ucrania en el ámbito internacional y está utilizando operaciones de información sobre la religión para promover objetivos militares a pesar de cometer graves violaciones de la Libertad Religiosa en la Ucrania ocupada.”
Informaron que ”las autoridades rusas han cerrado, nacionalizado o convertido por la fuerza al menos 26 lugares de culto a la Iglesia Ortodoxa Rusa; han matado o apresado al menos a 29 clérigos o líderes religiosos; y han saqueado, profanado o destruido, deliberadamente, al menos 13 lugares de culto en la Ucrania ocupada.”

Afectando, de esta manera, a la comunidad ortodoxa de Ucrania, la greco-católica ucraniana, la católica romana, así como a la bautista, la luterana, evangélica, menonita, judía, pentecostal y musulmana.
Esto lo realizan valiéndose de las leyes rusas como la “ley Yarovaya” y otras leyes “antiextremistas”. La ley Yarovaya obliga a todas las organizaciones religiosas e iglesias de Rusia a registrarse ante el gobierno ruso, pero prohíbe una gran cantidad de prácticas religiosas, por lo que es considerada una forma de limitar la Libertad de Culto.
La Iglesia Ortodoxa atormentada
A pesar de todo lo que está haciendo el gobierno ruso en las zonas ocupadas en Ucrania, lo cierto es que el gobierno ucraniano también ha reprimido a la Iglesia Ortodoxa Ucraniania.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señaló que el Servicio de Seguridad Ucraniano realizó registros, a los que en ocasiones llama “medidas de seguridad”, en varios monasterios, oficinas, instalaciones educativas y otras propiedades de la Iglesia ortodoxa ucraniana; sometiendo a los clérigos también, a interrogatorios. Esto, debido a que las autoridades argumentan que los líderes de esta Iglesia, mantienen vínculos con la Iglesia Ortodoxa de Rusia.
Asimismo, se han expulsado a clérigos del país y se han prohibido las actividades de la Iglesia. Como, por ejemplo, el caso de los monjes ortodoxos del monasterio de las Cuevas de Kiev, a quienes en marzo de 2023, el ministro de Cultura, Oleksandr Tkachenko, anunció la rescisión del contrato de arrendamiento, que permitía a la Iglesia ocupar gratuitamente parte del monasterio, a pesar de que, hacía un año, la Iglesia había roto relación con el Patriarcado de Moscú.

Por su parte, los monjes expresaron no tener intenciones de abandonar el lugar, resistiendo al desalojo.
La guerra sólo trae sufrimiento a quienes la padecen, fomentemos la paz y respetemos el derecho a la Libertad Religiosa.
Fuente: Sala de prensa CNLR







