La represión religiosa en China

En la actualidad, fieles de diferentes religiones sufren de un aumento en la persecución y represión religiosa en China. Sin embargo, esta problemática inició hace ya varias décadas.

La religión como un objetivo

En 1949, cuando fue establecida la República Popular de China, a manos del entonces presidente del Partido Comunista de China (PCCh), Mao Zedong, la religión fue vista como un peligro al vincularla con el “imperialismo cultural extranjero”, al «feudalismo» y a la «superstición». Debido a ello, el gobierno inició una campaña de persecución a los grupos religiosos, templos, iglesias y mezquitas fueron confiscados, y muchos misioneros extranjeros fueron deportados del país.

A la par de que esto ocurría, se estableció la Oficina de Asuntos Religiosos para supervisar las actividades religiosas y se promovió también, el Movimiento Patriótico de los Tres: autogobierno, autosuficiencia y autopropagación para los grupos religiosos.

Esto implicó que, para finales de la década de 1950, se hubieran formado asociaciones religiosas patrióticas que supervisaran al Islam, Budismo, Protestantismo, Taoísmo y Catolicismo.

Un poco de luz en la oscuridad

En 1982, después de la muerte de Mao Zedong, la política cambió a través del manifiesto conocido como el Documento 19; en el cual, el gobierno otorgaba a sus ciudadanos el derecho a la Libertad Religiosa. Se permitió la reapertura de templos, mezquitas e iglesias cerrados o confiscados, así como la reparación de aquellos que habían sido dañados o destruidos.

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A pesar de esto, hubo limitantes para ejercer la Libertad Religiosa, se prohibió la educación religiosa entre los menores, los miembros del PCCh no podían creer ni practicar ninguna religión y se fortaleció la educación atea entre los ciudadanos.

Hasta nuestros días, este derecho sigue condicionado a los intereses del PCCh.

Aumento de la represión en 2023

El presidente actual de China, Xi Jinping, expresó que tiene un fuerte compromiso de continuar “con la sinización de la religión y guiará la adaptación de la religión al contexto chino y a la sociedad socialista». Este concepto implica la asimilación del idioma y de la cultura china en las creencias y las prácticas religiosas, sin embargo, para el gobierno esto también está relacionado a lo político, pues se espera que las instituciones religiosas abracen el socialismo y el liderazgo del Partido.

En este sentido, una nueva preocupación para la comunidad religiosa en China se ha hecho presente en 2023, pues la Administración Estatal para Asuntos Religiosos de China promulgó las “Medidas para la Administración de los Lugares de Actividad Religiosa” o la “Orden Número 19”, normativas que entraron en vigor el primero de septiembre, con la cual se intensificarán las restricciones a la Libertad Religiosa en la nación.

Estas normas exigen que los templos religiosos obtengan un permiso oficial con el cual llevarán a cabo actividades religiosas dirigidas a construir y fortalecer un fuerte sentido de nacionalismo chino, a través de campañas publicitarias y educativas en las que se promueva la lengua china y la unidad étnica.

El artículo 27 de la Orden Nº 19 estipula que los miembros de la organización gestora de los lugares de actividad religiosa deben ser “partidarios leales de la dirección y el gobierno del Partido Comunista Chino” y “ser residentes en la China continental con nacionalidad china”. Asimismo, se prohíben los vínculos con organizaciones extranjeras.

En cuanto a los sermones, las normativas indican que “el contenido de los sermones deberá ser apropiado para la situación nacional china… y encarnar los valores centrales socialistas”.

Esto ha preocupado enormemente a la comunidad religiosa en el país, pues la libertad de creer no debe estar condicionada. Promovamos el respeto a la Libertad Religiosa en todo el mundo.

Fuente: Sala de Prensa CNLR