Llevamos tiempo escuchando sobre el cambio climático, pero ¿sabemos qué es? Esta problemática, de acuerdo con las Naciones Unidas, se refiere a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Estos cambios pueden ocurrir de manera natural, debido a la actividad solar o erupciones volcánicas.
Sin embargo, desde el siglo XIX, debido a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas, por parte de la mano humana, ha sido la principal causa del cambio climático.
Esta situación ha aumentado la temperatura de la Tierra un 1,1 °C más de la que tenía a finales del siglo XIX. Como consecuencia tenemos sequías, escasez de agua, incendios graves, aumento del nivel del mar, inundaciones, deshielo de los polos, tormentas catastróficas y disminución de la biodiversidad.

Esta problemática es una realidad palpable que preocupa no sólo a expertos, sino también a las religiones que buscan concientizar acerca de la importancia de cuidar el hogar común de los humanos, el Planeta Tierra. En este sentido, la Iglesia Luterana ha hecho un gran trabajo para combatir el cambio climático.
¿Qué dice la Iglesia Luterana sobre el cambio climático?
De acuerdo con los luteranos, desde la Biblia se enseña que la Tierra, y todo lo que hay en ella son creación de Dios, dada al hombre para su disfrute y cuidado, con la gran responsabilidad de preservarla y protegerla.

«Un enfoque basado en la fe enfatiza la necesidad de tener compasión por todos los seres vivos y el imperativo moral de cuidar de la Tierra mientras se protegen las vidas, los medios de vida y la dignidad de las comunidades vulnerables al cambio climático», dice Isaiah Toroitich, Jefe de Defensa Global de la Federación Luterana Mundial.
Por ello, participan activamente en las Conferencias de las Partes, que es la Cumbre Anual que realiza la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Por ejemplo, la Federación Luterana Mundial, alzó la voz durante la COP27 de 2022, sobre cómo el cambio climático está afectando de manera desproporcionada los medios de vida de los pobres y más vulnerables, como las mujeres en situación de pobreza, los jóvenes, los niños, las personas con discapacidad y los pueblos indígenas.

Acciones ejemplares contra el cambio climático
En este sentido, la Iglesia Luterana de todo el mundo emprende acciones que combatan este problema, iniciando con la participación de los más jóvenes. Como ejemplo tenemos a los alumnos de la Escuela Hermannsburg, perteneciente a la Iglesia Evangélica Luterana del Noreste en Sudáfrica (NELCSA), quienes lideran un proyecto muy importante para disminuir el cambio climático y propiciar la sostenibilidad alimentaria.

Apoyados por la Federación Luterana Mundial, los estudiantes realizan campañas de concientización informando a toda la comunidad estudiantil, así como a las comunidades de los alrededores, sobre el valor de las plantas y la vegetación autóctona, así como la importancia de los cultivos sostenibles a largo plazo, como los árboles frutales, y el desarrollo de habilidades de enseñanza para la horticultura sostenible.
También podemos mencionar el proyecto “Iglesia Verde”, convocado por Consejo Mundial de Iglesias en Dinamarca, al que la Iglesia Luterana se ha unido, y que consiste en que las Iglesias tomen medidas concretas para reducir su huella de carbono.
El cuidado del medio ambiente es de vital importancia, sigamos el ejemplo de la Iglesia Luterana y protejamos nuestro hogar, el planeta Tierra.
Fuente: Sala de Prensa CNLR
