La Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON), mejor conocida como el Movimiento Hare Krishna, es una religión que pertenece al Gaudiya-Vaishnava sampradāya, una tradición monoteísta dentro de la cultura védica o hindú, nacida en 1966 en manos de Srila Prabhupada. La cual, basada en la tradición del bhakti yoga, enseña que el objetivo final para todos los seres vivos es despertar su amor por Dios, o el Señor Krishna, el «todo atractivo».
Desde su creación, el Movimiento ha buscado la manera de ayudar a la comunidad, enseñando a sus seguidores la importancia de apoyar a los necesitados. Gracias a esas enseñanzas, los Hare Krishna han abierto hospitales, escuelas, universidades, ecoaldeas y proyectos de distribución gratuita de alimentos para ayudar a los demás. Asimismo, no se oponen al diálogo interreligioso para la paz.

Nadie debe pasar hambre
Entre aquellas actividades que benefician a la comunidad, podemos encontrar: Food for Life, un programa de distribución de alimentos vegetarianos gratuitos, que tiene presencia en más de 60 países.
Su creación se debe a las palabras del fundador del movimiento, dichas en 1974:
“Nadie en un radio de diez millas a la redonda de un templo debería pasar hambre. . . Quiero que empieces a servir comida de inmediato”.
A partir de esas palabras, los devotos crearon esta red global que incluye restaurantes, servicios móviles y programas de ayuda que establecen rutas de entrega diarias que atienden a personas afectadas por desastres naturales o guerras, pero también apoyan en escuelas a repartir alimento a los estudiantes.

Actualmente, los mayores programas de Food for Life están en la India, ayudando a más de 1 millón de estudiantes, los cuales reciben comidas calientes, sanas y sabrosas seis días a la semana.
Los administradores de la educación han declarado que este programa ha sido de gran ayuda para que los estudiantes en situación de pobreza puedan asistir a la escuela, pues sin alimento, estos se verían obligados a trabajar para pagar su comida.
Auxilio en tiempos de guerra
Asimismo, los Hare Krishna han extendido su mano para auxiliar a otros devotos en la guerra de Ucrania, que tanto daño ha causado.
Los miembros de la comunidad Hare Krishna en la isla de Inish Rath, en Irlanda del Norte, no dudaron ni un momento en recibir a los fieles de su religión provenientes de la ciudad destruida de Mariúpol. Ruskin Khabibullin, miembro de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON) en Ucrania y su familia, llegaron al templo de la isla en 2022, buscando recuperarse de los estragos de esta guerra.

“Cuando vemos aviones o helicópteros, inmediatamente nos recuerda la guerra. Pero la atención de los fieles, de las personas que viven cerca y la atmósfera en el templo nos aportan una protección espiritual”, afirma Ruskin.
La comunidad puede ser más fuerte si se aprovechan aquellos valores que las religiones tienen para ofrecer en favor de los demás, aprendamos de ellas para mejorar la sociedad.
Fuente: Sala de prensa CNLR
