La fiscalía francesa ha declarado que está considerando el antisemitismo como un posible factor en la muerte de un anciano judío en Lyon, que la policía dijo inicialmente que había muerto en una disputa no relacionada con su religión.
El periódico judío Tribune Juive informó el viernes de la evolución de la investigación de la muerte de René Hadjaj, ocurrida el 17 de mayo, que fue encontrado muerto tras caer del 17º piso de su edificio. Tenía 89 años.
La policía detuvo a un vecino de 51 años, Rachid Kheniche, en relación con el incidente. Kheniche y Hadjaj se conocían y tuvieron un altercado que acabó con la muerte de Hadjaj, según declaró la fiscalía al diario Le Progres.
La policía introdujo el antisemitismo como posible motivo tras ver las publicaciones de Kheniche en las redes sociales. Kheniche había hecho múltiples referencias despectivas a los «sayanim», la transcripción en francés de la palabra sionista en lengua árabe, en las redes sociales en los últimos años.
«Los elementos recogidos en las redes sociales llegaron a conocimiento de los fiscales, que han decidido ampliar el ámbito de los jueces de instrucción a las circunstancias agravantes de un delito cometido debido a una filiación étnica, nacional, racial o religiosa», declaró el viernes a la agencia de noticias AFP el fiscal regional de Lyon, Nicolas Jacquet.
Una coalición de grupos judíos franceses, conocida como CRIF, dijo que acogía con satisfacción el desarrollo, pero cuestionó por qué la prensa, y no la policía, fue la primera en identificar las publicaciones en las redes sociales.
El caso se hace eco del de Sarah Halimi, una mujer judía que fue asesinada y arrojada de su apartamento por su vecino en 2017. En ese caso, los tribunales franceses concluyeron que el vecino, un hombre de 27 años llamado Kobili Traore, estaba motivado para matar a Halimi porque era judía. Pero Traore, no fue juzgado porque múltiples tribunales dictaminaron que estaba psicótico en el momento del asesinato, en parte porque estaba drogado con marihuana.
El periódico Le Point informó de que los vecinos de Kheniche lo describieron como «loco». El periódico no pudo obtener la reacción de Kheniche o de sus abogados a las acusaciones.
Sus publicaciones en las redes sociales, realizadas a través de docenas de cuentas con muy pocos seguidores, son inconexas y poco claras.
En un tuit de 2020, una perorata inconexa que dirigió a Marine Le Pen, del partido de extrema derecha Agrupación Nacional, conocido en Francia por sus siglas RN, acusó a la señora Le Pen de salir en la portada de una revista israelí y de hacer creer a los judíos franceses que están a salvo con su partido.
Fuente: HAARETZ
