La religión y el deporte son dos puntos centrales en las reformas que impulsa el presidente uzbeko Šavkat Mirziyoyev. Mañana, el Parlamento de Taskent se reunirá en sesión plenaria para debatir una serie de medidas, entre ellas una ley sobre la libertad de conciencia y las asociaciones religiosas.
Se espera que entren en vigor procedimientos mucho más estrictos para el registro de las comunidades religiosas. El objetivo primario es preservar las tradiciones islámicas locales y combatir toda forma de extremismo y proselitismo en detrimento del credo nacional y las instituciones culturales del país. La nueva ley introducirá varios cambios respecto a la normativa aprobada en 1998, similar a la rusa del año anterior, que establecía el principio de «religiones tradicionales», superiores a todas las demás. En Rusia esta legislación favorece a la ortodoxia; en Uzbekistán favorece al Islam pero otorga amplia libertad a los ortodoxos.
Uno de los puntos más controvertidos en Uzbekistán se refiere a las prendas de vestir «de culto» que es lícito llevar, y a aquellas que están prohibidas. También en este caso se prefiere la vestimenta musulmana. Sin embargo, la cuestión nunca se ha aclarado del todo, y esto ha dado lugar a una serie de casos y condenas polémicas por la vestimenta masculina y femenina considerada más o menos «religiosa».
El sitio web Currentime.tv también informa que las autoridades centrales del país han decidido introducir «controles deportivos» para la población, a partir del primero de agosto. El objetivo de la iniciativa es difundir el ideal de «un estilo de vida saludable». Los ganadores de las pruebas obtendrán beneficios fiscales y billetes gratuitos para disfrutar unas vacaciones en «campamentos de salud» y atenderse en sanatorios de Uzbekistán.
Todas estas medidas pretenden llevar a buen término el proyecto lanzado en noviembre de 2020 por el Ministerio de Salud uzbeko, que fue aprobado por Mirziyoyev. En general, los deportes favoritos son el aerobismo, fútbol, ciclismo, bádminton y el streetball. El Estado también tiene previsto conceder premios en efectivo a todos los que cumplan con el objetivo de dar 10.000 pasos diarios. Los que recorran mayores distancias recibirán una suma determinada en un monedero electrónico: 30 euros para los caminantes urbanos, 50 para los regionales y 100 para los nacionales. Se ha recomendado a las fábricas que organicen actividades físicas regulares para sus empleados.
Fuente: Asia News
