El Cine como Difusor de los Valores Religiosos

Publicado mayo 26, 2021, 10:26 am
8 mins

Las diferentes comunidades religiosas alrededor del mundo han encontrado numerosas y diversas maneras y métodos para transmitir sus ideales, principios y valores al resto de la humanidad, desde la repetición de relatos orales hasta la elaboración de complejas obras literarias que explicaban detalladamente cada uno de los elementos que caracterizaban y componían a su religión.

No obstante, a pesar de que estos métodos se siguen empleando frecuentemente, el avance de la tecnología ha dado surgimiento a una inédita modalidad de transmisión de dichos principios: la pantalla.

Este hecho nos lleva a formularnos la siguiente pregunta: ¿se puede hablar de una conexión entre religión y cine?

Son Of God (2014) – Christopher Spencer

 

De acuerdo con S. Brent Plate, profesor y especialista en estudios religiosos del Hamilton College, en su obra Representing Religion in World Cinema, efectivamente existe un estrecho vínculo entre el arte del cine y el mundo espiritual de la religión y la fe. Plate sostiene que el cine ha evolucionado estrepitosamente rápido en los últimos cien años lo que le ha permitido viajar e introducirse a través de océanos y continentes, infiltrándose en centros urbanos, pequeños pueblos y aldeas, moldeando, de este modo, los estilos de la vida comunitaria. A su vez, el cine se encuentra ligado a la religión de maneras sorprendentes, ya que en varias ocasiones, en palabras de este autor: “las películas no son religiosas simplemente por su contenido, sino que se vuelven religiosas por su forma y recepción”. 

 

Las conexiones entre el cine y la religión no es algo que debería de tomarnos de sorpresa, debido a que si observamos las estructuras formales de cada una de ellas es muy probable que se encuentren llamativos paralelismos y similitudes entre el cine y la fe. Para demostrar esta afirmación, Plate proporciona dos citas que a pesar de haber sido formuladas por distintas personas las cuales las separan cientos de años entre sí, la esencia del contenido de ambas es prácticamente similar:

 

Un ritual proporciona un marco. La hora o el lugar señalados alerta sobre un tipo especial de expectativa, al igual que el repetido “Érase una vez” crea un estado de ánimo receptivo a los cuentos fantásticos. –  Mary Douglas

 

Las creencias religiosas fueron las encargadas de sustituir un mundo diferente por el mundo percibido por los sentidos. – Emile Durkheim

Este hecho demuestra que a pesar de que el cine es muy probablemente lo más alejado de las mentes de los religiosos cuando escriben estas frases, y los ideales, valores y rituales religiosos están igualmente alejados de las mentes de los estudiosos del cine cuando escriben sus líneas y guiones, las similitudes en sus frases logra ver la luz de una manera sorprendente. Para explicar esta extraordinaria conexión, la hipótesis que plantea el autor es que tales paralelismos pueden ser detectados, debido al hecho de que el cine y la religión son análogos en primera instancia debido al hecho que sus principales actividades son las de tomar el mundo tal como es y proyectarlos o recrearlos en un mundo nuevo de cómo deberían ser las cosas

 

Para entender dicha conexión entre estos procesos es necesario, primeramente, comprender la naturaleza mediada de cada uno. En primer lugar se utiliza “medios” como aquello que sirve como un puente para conectar el espacio entre dos o más cosas, transmitiendo mensajes particulares e información. Esto implica, por ende, que el cine, al igual que otros diversos medios de comunicación masiva y electrónicos, sirve para reproducir y difundir información y mensajes. 

 

Lo que hace tanto el cine como la religión, como se mencionó anteriormente, es tomar el mundo de “afuera” y lo trasladan hacia “adentro”, a nuestro templo, a nuestras costumbres, a nuestras tradiciones y a nuestros principios y valores morales como personas y como comunidad. A través del cine, el espacio y el tiempo se recrean mediante actividades como la cinematografía y la edición, al igual que los ritos de consagración y las fuerzas mitológicas de la religión reforman los hechos y acontecimientos del mundo, ofreciendo un mundo nuevo e ideal.  El cine, al igual que la religión, ofrece ventanas que permiten entrever otros mundos. 

 

Por otro lado, nos encontramos con el hecho de que muchas veces la religión, al igual que los valores y estructuras éticas y morales que se desprenden de ella deben hacer frente a visiones e ideas propias de cada contexto y de cada sociedad para poder sobrevivir en el tiempo. Es aquí donde el cine aparece como un actor fundamental para lograr este cometido y fortalecer a la confesión de una comunidad para hacer frente a todos los desafíos que se le puedan presentar a lo largo de su historia. El profesor del Hamilton College, afirma que en hoy en día, uno de los medios más poderosos que asegura la continuación de las creencias más antiguas, a pesar de que en varias ocasiones las altera o modifica en cierta parte, es el propio cine, ya que este medio es el narrador y transmisor de historias más grande e importante en la época contemporánea.

 

 

Finalmente, también se debe mencionar que el cine no es un medio que utilizara sus producciones para el el bien común, ya que sucede que el cine, al igual que todo medio de comunicación masivo, responde, en ciertas ocasiones a determinados intereses y valores, lo que provoca que en determinadas situaciones la religión, la cultura, la tradición, los valores, los principios e ideales de una sociedad terminan por ser utilizados por el cine (y otros medios) para favorecer a ciertos sectores y/o visiones y marginando simultáneamente a las comunidades confesionales que profesan tales credos y guían sus vidas por dichos principios y valores. 

 

El anterior texto fue elaborado con información extraída de Representing Religion in World Cinema por S. Brent Plate. 

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.