Libertad religiosa en el mundo

Cada dos años la organización transnacional sin ánimo de lucro Aid to the Church in Need elabora un informe acerca de la situación de la Libertad Religiosa a lo largo y ancho del mundo. Esta última edición, marcado por un aumento en los autoritarismos en varios países, como así también por los estragos causados por la pandemia de Covid-19, ha arrojado datos cada vez más preocupantes. Ante dicha situación, nos vemos obligados a formular dos interrogantes: ¿cómo se encuentra la Libertad Religiosa hoy en día? y ¿cómo es la situación de esta libertad fundamental en México?

Situación Mundial

Marcela Szymanski, editora en jefe del reporte mundial, demostró que la Libertad Religiosa no es un mero concepto, sino que para millones de personas a lo largo del mundo no es nada más ni nada menos que una cuestión de supervivencia. En sí, Szymanski destacó que las restricciones y ataques a la Libertad Religiosa se ha convertido en una tendencia en aumento en los últimos años, ya que año tras año se registran cada vez mas hechos que permiten afirmar que esta libertad fundamental está siendo socavada: en 62 de los 196 países existentes se está violando a este derecho, en donde en 36 de ellos los creyentes sufren de discriminaciones y en 26, varias comunidades religiosas son perseguidas por su fe.

Los números se vuelven aún más preocupantes cuando se habla de la cantidad de personas que se ven afectadas por estas transgresiones: el 67% de la población mundial (lo que equivale a 5200 millones de personas) vive en países con graves violaciones a la Libertad Religiosa, en otras palabras, 2 de cada 3 personas en el mundo sufren represalias por pertenecer a una religión específica.

Antes cifras tan alarmantes, Szymanski fue contundente al responsabilizar a los Estados y gobiernos por no cumplir su rol de proteger a quienes creen: «O bien los gobiernos se olvidaron de lo que firmaron [haciendo referencia al pacto de DDHH en 1948] o bien están apostando a que nadie los está viendo

Ahora bien, ¿a qué responde esta tendencia? el reporte identifica tres grandes causales.

En primer lugar se destaca el aumento de los gobiernos autoritarios en las últimas décadas alrededor del mundo. Son cada vez más el número de democracias que sucumben ante regímenes que restringen y eliminan los derechos y libertades de sus ciudadanos. A su vez, la pérdida de los derechos, incluida la Libertad Religiosa, no es un hecho espontáneo, sino que muy por el contrario, es un proceso lento y progresivo que se produce con el correr del tiempo hasta el punto de que la persona ha quedado completamente subyugada a la voluntad de la autoridad estatal y con muy escasos recursos para poder hacer valer sus libertades fundamentales. Hasta 2021 se registraron 41 países que poseen un régimen autocrático, los cuales concentran a más de 2000 millones de personas

En segundo lugar, nos encontramos con la intensificación del accionar por parte de grupos extremistas islamistas, los cuales han recurrido a herramientos como la intimidación, ataques terroristas, persecución y narcotráfico para expandirse tanto en territorio como en influencia. Szymanski destacó que este factor se registró principalmente en África, en donde se identificaron violaciones a la Libertad Religiosa en 23 de los 54 países que componen al continente. 

 

Por último, la expansión de movimientos nacionalistas étnicos-religiosos en Asia, especialmente en India, Bangladesh y Pakistán, fueron los desencadenantes de sistemáticas violaciones al derecho fundamental de la Libertad Religiosa. Estos grupos lo que han hecho fue convertir a ciudadanos de segunda a todas aquellas personas que se han negado a profesar su misma religión, provocando de esta manera, que la nacionalidad se haya reducido única y exclusivamente a la fe de la persona y no a sus vínculos históricos, sociales, políticos y sentimentales con país en donde habita.

 

La situación en México: los estragos de la violencia en la Libertad Religiosa

La última edición del informe ha incluido a México, junto con Chile, Guatemala, Haití y Honduras, dentro de la categoría de “país bajo observación”, debido al hecho de que en estos dos últimos años se han registrado numerosos hechos que han socavado esta libertad fundamental, hasta el punto en que el derecho a la Libertad Religiosa en México se ha vuelto precario

 

La principal causal que ha llevado a que el reporte haya categorizado al ejercicio de la Libertad Religiosa como pobre o precaria, es el propio espiral de violencia en que se encuentra sumido el país. Esta violencia se origina principalmente al accionar de los grupos de crimen organizado, los cuales permean todas las capas de la sociedad, hasta llegar a influir en las más altas esferas de poder. El asesinato, secuestro, corrupción, extorsión y vandalismo, demuestran que si bien los ataques contra sacerdores, feligreses y comunidades religiosas no es motivada por la fe que profesa, si llevan a que la Libertad Religiosa, Libertad de Conciencia, Libertad de Pensamiento y la Libertad de Expresión sean muy difíciles de ejercer sin recibir represalia alguna.

De acuerdo con el reporte, para los grupos del crimen organizado, los miembros del clero son blancos naturales de la violencia ya que denuncian los abusos y acciones delictivas que se cometen dentro de las comunidades donde viven y predican. A ello se le suma el hecho de que los sacerdotes y las monjas buscan proteger a sus comunidades, en particular a los migrantes, que son uno de los grupos más vulnerables explotados por los traficantes de personas y los cárteles de la droga. 

Específicamente se han perpetrado múltiples asesinatos librados por estos grupos criminales contra miembros y líderes de las comunidades religiosas: en 2018 se reportaron tres asesinatos de sacerdotes y dos secuestros; en 2019 dos jóvenes fueron asesinadas en Veracruz debido a la violencia de las bandas criminales en dicho estado; en julio de ese mismo año otro sacerdote fue baleado de muerte cuando se dirigía a una reunión, a su vez a fines de 2019 tres mujeres mormonas y seis niños fueron asesinados en una emboscada perpetrada por sicarios en Sonora; en marzo de 2020  tres testigos de Jehová fueron asesinados durante una celebración religiosa en Michoacán. 

 

A la violencia desplegada por las grupos narcotraficantes se le suma diferentes medidas emprendidas por el propio Estado que han afectado al libre ejercicio de esta libertad fundamental, tales como el intento de promoción de la Ley General de Asociaciones Religiosas y Culto Público, la cual intentando introducir temáticas de igualdad de género terminaba por dañar severamente el ejercicio de la Libertad Religiosa y la autonomía de las organizaciones religiosas. 

Todo ello demuestra que a pesar de los incansables esfuerzos de organizaciones del tercer sector por unir a la sociedad y promover el diálogo interreligioso para terminar con la intolerancia y elaborar un plan conjuntamente para combatir el alto grado de violencia que hay en el país, el Estado Mexicano no sólo no ha conseguido imponer un freno a los cárteles que operan en el país, sino que tampoco ha logrado lidiar con la pluralidad y diversidad religiosa y cultural que tanto caracteriza a México

 

El anterior texto fue elaborado con información extraída de Religious Freedom in the World Report 2021: Mexico; Religious Freedom in the World Report 2021 y Presentación – Libertad Religiosa en el Mundo.

 

Fuente: Sala de Prensa Conciencia Nacional