Una familia se inicia, generalmente, con los padres e hijos, no obstante, la estructura familiar no se detiene allí, sino que también se extiende a tías, tíos, abuelos y primos, incluso, podemos llegar a establecer estrechos vínculos con amigos y vecinos que llegan a sentirse como un miembro más nuestra familia. Hay familias más grandes y otras más pequeñas, sin embargo, todas juegan un rol fundamental en la vida de todos aquellos que las componen. Debido a ello, veremos cuáles son los principales motivos que permiten afirmar que la familia es uno de los elementos más importantes para toda persona.
En primer lugar, la familia permite satisfacer las necesidades físicas y emocionales de toda persona, ya que los padres se encargan de proporcionar las necesidades (tales como comida, ropa y refugio) para los niños y miembros de su hogar. Sin embargo, no todo radica en las necesidades físicas, sino que a su vez, las necesidades emocionales son igual de importantes de cubrir.
El psicólogo estadounidense Abraham Maslow diseñó el concepto conocido como la “jerarquía de necesidades”, el cual el especialista otorgó una organización piramidal en donde las necesidades físicas básicas se encuentran en la parte inferior de la pirámide, mientras, que en el siguiente nivel están las necesidades relacionadas con sentirse seguro, como los recursos para mantenerse sano y salvo. Luego, los siguientes tres niveles de la pirámide de Maslow se relacionan con nuestras necesidades emocionales. Esto demuestra que, a pesar de que muchas personas consideran a las necesidades emocionales como necesidades secundarias, son, en realidad, más importante de lo que creemos.
Es por ello, que las familias desempeñan un papel fundamental para ayudar a sus integrantes a satisfacer dichas necesidades. Por ejemplo, por medio de comentarios e interacciones frecuentes, los padres pueden ayudar a sus hijos a sentirse importantes, amados y deseados. Al darles a los niños responsabilidades importantes y hacerlos sentir involucrados en las decisiones familiares, los padres ayudan a fomentar la autoestima y el sentimiento de que son verdaderamente capaces.

En pocas palabras, una familia fuerte no solo debería funcionar como una fuente para satisfacer los elementos básicos necesarios para la vida, sino que también debería ser una base para el aliento, el respeto y el amor para ayudar a todos los miembros a prosperar y desarrollarse a lo largo de su vida.

Por otra parte, la estructura familiar permite moldear los valores éticos y morales de sus integrantes. Actualmente vivimos en un mundo donde ideas e imágenes poco saludables nos bombardean constantemente, socavando, lenta, pero progresivamente, nuestros propios principios e ideas. No obstante, una familia cercana y presente con valores sólidos puede ayudar a sus miembros más jóvenes a evitar o resistir tales influencias negativas. Sin valores familiares fuertes, los jóvenes sucumbirán fácilmente a la presión de sus pares y provocarán consecuencias para nada deseadas, tales como el abuso de sustancias y/o diversas formas de adicción.
Los primeros años de los niños son los más importantes, ya que ellos ven a los padres como modelos a seguir. Si se les muestra un comportamiento positivo, como amabilidad y respeto por los demás, es muy probable que sus hijos repliquen tales actitudes en el futuro.
Entre antes se comience a incorporar estos valores en los más pequeños, más y mejor preparados estarán para tomar buenas decisiones en el futuro y enfrentar con mayor fortaleza los obstáculos que aparezcan en sus caminos.

Uno de los beneficios más fácilmente reconocibles de la familia es la protección y seguridad que brindan. Este sentimiento es fundamental para que los niños puedan participar de manera saludable con el mundo. El sentirse protegidos les permitirá disfrutar al máximo de la magia y las maravillas de la infancia. No necesitarán desperdiciar energía preocupándose por problemas que no pueden controlar y pueden participar en juegos significativos y pasatiempos favoritos. Si surgen dificultades, los niños pueden confiar en que sus padres también se encargarán de solucionar tales problemas.
Sin embargo, la familia no solo otorga protección física sino que también brinda una excelente protección emocional. Si un miembro de la familia tiene un problema que le causa algún tipo de daño o inseguridad emocional, allí estarán los demás familiares para poder ayudarlos y hacerlos sentir que no están solos. En circunstancias muy adversas ese sentimiento de que hay alguién que los apoya es vital para poder vencer a la circunstancia del momento.

A su vez, las familias velan por las necesidades de los más pequeños. En ciertas ocasiones, los niños dependen de los adultos en sus vidas para hablar sobre sus necesidades. Un niño puede tener dificultades en la escuela, por ejemplo. Si un niño tiene algún problema de salud, los padres están mejor preparados para hablar con médicos y profesionales de la atención. Puede ser difícil para los niños abordar este tipo de problemas complejos por sí mismos. En esas situaciones, la familia aparece como pilar fundamental para brindarles el apoyo necesario para afrontar la situación.

Finalmente, una familia saludable brinda orientación en todas las áreas de la vida. Las familias pueden ser una fuente de apoyo en situaciones tanto buenas como malas. Cuando los niños son pequeños, los padres pueden brindarles consejos sobre temas de juegos o de amistad. A medida que los niños van creciendo, los padres pueden ayudarlos a navegar por la escuela, los deportes, las actividades y una compleja red de relaciones.
La orientación de los padres puede extenderse para ayudar a los jóvenes a elegir universidades y carreras. Para muchas personas, los miembros de la familia están presentes en los principales hitos, desde compromisos hasta la compra de primeras viviendas y el nacimiento de los hijos. Cuando surgen dificultades, la familia puede ayudar a las personas a atravesar momentos difíciles y desarrollar su resiliencia.

A todo lo mencionado anteriormente, se le suma la función más importante que tiene toda familia, sin importar su tamaño, la cual es sin lugar a dudas es el propio sentimiento de pertenencia.
El anterior texto fue elaborado con información extraída de Family Today: Why Your Family Matters – Importance of Family.
Fuente: Sala de Prensa Conciencia Nacional
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