Representantes religiosos y gubernamentales de México participaron el 10 de octubre de 2026 en el 33.º Simposio Internacional de Derecho y Religión, organizado por el Centro Internacional de Estudios sobre Derecho y Religión de la Universidad Brigham Young (BYU), en Provo, Utah (Estados Unidos). El encuentro reunió a delegaciones de distintos países para dialogar sobre la libertad religiosa en el mundo.
Entre los participantes mexicanos estuvieron Noé Benítez, presidente de la comunidad islámica de México, acompañado de su esposa Patricia; Óscar Pérez, obispo de la Iglesia Veterocatólica en México; y Pedro Mena, director de Asuntos Religiosos del Estado de México. Fueron recibidos por el élder Moisés Villanueva, presidente del Área México de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y su esposa Leticia.
Antes del simposio, Benítez, su esposa y Pérez asistieron a la sesión dominical matutina de la Conferencia General de la Iglesia en Salt Lake City, donde se reunieron brevemente con el élder Villanueva y su esposa, y agradecieron los mensajes y la música del Coro del Tabernáculo. Durante las sesiones del simposio, los representantes participaron en mesas de diálogo sobre la libertad religiosa en distintas regiones, los derechos humanos internacionales y la objeción de conciencia, e intercambiaron experiencias con otras delegaciones.
Pedro Mena subrayó que «la libertad religiosa se fortalece mediante el diálogo permanente», la cooperación entre comunidades de fe y la confianza mutua. Por su parte, Óscar Pérez destacó que «la pluralidad religiosa en México enriquece la democracia y el desarrollo humano», y resaltó la importancia de la inclusión y de la labor social de las iglesias.
Fuente: Sala de Prensa de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
