El 22 de septiembre de 2026, la Escuela del Patriarcado Latino en Gaza reabrió sus puertas y recibió a 1.005 estudiantes, desde preescolar hasta bachillerato. Fue el primer regreso oficial a las clases presenciales después de tres años de conflicto. El párroco, el padre Gabriel Romanelli, describió el momento como profundamente emotivo: «lágrimas de alegría iluminaron los ojos de los niños y jóvenes que regresaron a la escuela después de tres largos años», junto con sus padres.

La reapertura ocurre en medio de condiciones devastadoras. Según datos de UNICEF, cerca del 98 % de los edificios escolares del enclave han sido destruidos o gravemente dañados, y más de 660.000 estudiantes se han quedado sin acceso a la educación presencial; de los 541.000 que han vuelto a clases, la mayoría estudia en tiendas improvisadas o en estructuras dañadas y sin suministros básicos. El costo humano ha sido catastrófico: unos 22.000 estudiantes y más de 770 trabajadores escolares, incluidos más de 530 docentes, han muerto en el conflicto.

La parroquia de la Sagrada Familia albergó a más de 450 civiles desplazados durante los combates más intensos; a medida que las personas se reubicaron, el recinto pudo acoger a más estudiantes. El padre Romanelli subrayó que el espacio representa ahora «un lugar donde el amor, la sanación y el respeto mutuo pueden florecer». La escuela emplea a 77 maestros e incluye un nuevo edificio de preescolar financiado por donantes internacionales, con un currículo que integra actividades de apoyo psicológico para procesar el trauma.

El cardenal Pierbattista Pizzaballa, del Patriarcado Latino, respaldó con fuerza la reapertura y visitó Gaza personalmente: «Sin ofrecer educación a los niños, ¿cómo puede haber esperanza para este pueblo y para el mundo entero?». En una carta pastoral señaló que en Tierra Santa el regreso a clases «ya no puede darse por sentado». El padre Romanelli apoyó además una iniciativa internacional que propone el Premio Nobel de la Paz para los niños de Gaza, «más de veinte mil de los cuales han sido asesinados».

Fuente: Vatican News