Confiscación de bienes bahá’ís en Irán

Agentes del gobierno iraní irrumpieron en hogares bahá’ís de siete provincias, sin órdenes judiciales ni cargos, y confiscaron pertenencias personales que incluyeron automóviles, joyas, dinero en efectivo, computadoras, instrumentos musicales, enseres domésticos y juguetes de niños. Entre el 22 y el 25 de agosto, once personas fueron arrestadas mientras sus familias presenciaban cómo los agentes se llevaban sus bienes.

En Isfahán, más de veinte agentes vestidos de civil se presentaron en los domicilios de tres miembros de la familia Tebyanifard y realizaron registros con amenazas físicas y violentas frente a un niño de dos años. Los agentes confiscaron computadoras portátiles, dinero, joyas, una cámara profesional e instrumentos musicales hechos a mano —piano, violín, setar, chelo, kamancheh, guitarra y clarinete—, y la tienda de música de la familia fue posteriormente sellada.

Simin Fahandej, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU, declaró: «Esto es un robo de Estado a plena luz del día, el robo de las posesiones personales de las personas en nombre del gobierno». El gobierno iraní ha confiscado sistemáticamente propiedades bahá’ís desde 1979, invocando cada vez más el artículo 49 de la Constitución bajo pretextos vagos; los bienes confiscados se transfieren a través de EIKO (Ejecución de la Orden del Imán Jomeini), entidad bajo la autoridad directa del Líder Supremo. En cuatro décadas se han incautado miles de propiedades bahá’ís.

Los bahá’ís enfrentan además una persecución económica acumulada: tienen prohibido el acceso a la educación universitaria y al empleo público. El Estado desmantela con una sola redada los modestos medios de vida que las familias bahá’ís construyeron durante décadas, dejando a hogares enteros y a sus dependientes en situación de desamparo financiero. Entre los arrestos recientes hay personas condenadas por supuestas «actividades educativas y de propaganda» vinculadas a la fe bahá’í y por «pertenencia a la desviada secta bahá’í».

Fuente: Bahá’í International Community