La Alianza de Cristianos en Cuba (ACC) denunció en un comunicado la crisis política, social y económica que atraviesa la isla, así como los problemas de derechos humanos.
«Como líderes religiosos, somos testigos de estas dificultades y nos esforzamos por llevar esperanza a los ancianos, niños, mujeres, hombres y familiares de presos políticos que sufren la ausencia de sus seres queridos sólo por ejercer sus derechos», señalaron los 63 líderes religiosos cubanos firmantes de la declaración conjunta.
Durante su VI reunión nacional, los firmantes subrayaron que «observan con consternación que el Estado cubano se niega a abrir espacios para el ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de asociación, lo que “limita la capacidad de las iglesias de brindar apoyo y ayuda social a los más necesitados”.
El comunicado subraya que la ACC «ha documentado más de un millón [de pesos cubanos (CUP)] recaudados por el gobierno en multas impuestas a líderes religiosos».
«Esto representa un ataque directo a la libertad de culto y a quienes tratan de ayudar a sus comunidades», añadió.
El 89% vive en la extrema pobreza
Según los líderes cristianos, «quienes más sufren esta crítica situación son las mujeres, que se enfrentan a la angustia de no tener con qué alimentar a sus hijos», y «quienes se atreven a pedir ayuda o exigir algún derecho son cruelmente reprimidos, sin importar si son adolescentes, ancianos o si llevan niños en brazos».
«Esta represión no hace sino agravar su sufrimiento y limitar aún más sus posibilidades de encontrar alivio en medio de la crisis», señalaron.
La declaración advertía de que «la situación es aún más alarmante porque el 89% de la población vive en la pobreza extrema y más de 1.000 presos políticos aún no han sido liberados».
Una llamada en Navidad
El CAC lamentó que «la fiesta cristiana más esperada del mundo, la Navidad, no sea para nosotros motivo de celebración, sino de tristeza y llanto».
Por ello, «hacen un llamamiento al régimen para que en Navidad habilite espacios donde las víctimas puedan sentirse protegidas y ayudadas».
«Llamamos también a los países libres y a las instituciones de derechos humanos, como Naciones Unidas, la Unión Europea y Estados Unidos, a presionar para tender un puente que permita a Cuba y a sus ciudadanos vivir en un estado donde se respeten sus derechos como seres humanos», concluye el comunicado.
Fuente: Evangelical Focus
