Santos de los Últimos Días participan en actividades interreligiosas y humanitarias Perú 2024

En este país sudamericano de climas costeros, altas montañas, metrópolis en expansión y ciudades antiguas, los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se esfuerzan por vivir el Evangelio invitando, compartiendo y sirviendo.

Perú ocupa el quinto lugar en la lista de países con más miembros de la Iglesia, siendo el hogar de más de 630.000 Santos de los Últimos Días en más de 780 congregaciones y 112 estacas – incluyendo 48 estacas sólo en Lima, que tiene un área metropolitana con una población estimada de 11 millones de personas.

A través de eventos interreligiosos, actividades de servicio, donaciones y otros esfuerzos, los Santos de los Últimos Días peruanos en estacas de todo el país están tratando de mostrar el amor del Salvador, Jesucristo.

El élder Rafael E. Pino, de la presidencia del Área Noroeste de Sudamérica de la Iglesia, participó en una ceremonia de oración interreligiosa el 22 de julio que incluyó a la presidenta de Perú, Dina Boluarte Zegarra.

Funcionarios municipales y representantes del gobierno aceptaron invitaciones para asistir a reuniones de barrio y estaca en La Joya, Pueblo Nuevo y Puerto Maldonado. Y las autoridades locales asistieron a una actividad cultural organizada por la Estaca Pisco Perú en julio.

El 25 de julio, siete familias se quedaron sin hogar cuando un incendio arrasó sus casas. La ciudad instaló tiendas de campaña en una cancha deportiva para que se alojaran, y los miembros de la Iglesia acudieron rápidamente en su ayuda. Las presidentas de la Sociedad de Socorro del Barrio Chinchaysuyo y del Barrio Olaya de la Estaca Lima Perú Tahuantinsuyo organizaron comidas para llevar a las familias damnificadas.

Alrededor de 70 voluntarios de la Estaca Lima Perú La Libertad apoyaron la Operación Sonrisa en un hospital del Callao pasando varios días de julio cargando y descargando materiales, suministros y equipos utilizados durante las cirugías de paladar hendido y labio leporino. Los misioneros a tiempo completo de la Misión Perú Lima Central también formaron parte del esfuerzo.

El mes anterior, la Estaca Lima Perú Magdalena organizó talleres para capacitar a más voluntarios de Operación Sonrisa. Y la Estaca Lima Perú Tahuantinsuyo puso sus instalaciones a disposición del Ministerio de Salud de Perú para formar a trabajadores sanitarios en la identificación y el tratamiento del dengue y otras enfermedades endémicas.

Uno de los funcionarios de salud, Julio Lacma, agradeció la ayuda de la Iglesia y reconoció el importante papel que desempeña en la comunidad.

«Siempre que lo necesitamos, la Iglesia de Jesucristo está dispuesta a prestar su apoyo», afirmó.

El Centro de Estaca Pisco Perú organizó un evento de preparación para emergencias con la Cruz Roja, y la Iglesia fue reconocida por el Instituto Nacional de Salud del Niño por la constante participación de sus miembros en campañas de donación de sangre.

Adultos, jóvenes y niños de la Sucursal La Joya, en el Distrito de Puerto Maldonado Perú, limpiaron escombros de la vía pública, utilizando escobas, rastrillos e incluso desbrozadoras, y se ganaron el agradecimiento del alcalde por su voluntad de servicio.

Los jóvenes del Barrio La Esperanza de la Estaca Pisco Perú limpiaron la playa para un proyecto de servicio en su zona, mientras que unos setenta miembros de la Estaca Los Olivos de Lima Perú centraron sus esfuerzos en «amar, compartir e invitar» recogiendo basura y barriendo las calles de su ciudad, captando la atención de los vecinos, que pudieron así aprender más sobre la Iglesia.

Los voluntarios de la Estaca Santa Isabel de Lima Perú trabajaron con sus líderes vecinales y pasaron un día limpiando y pintando varios parques. En la Estaca Chaclacayo de Lima Perú, los voluntarios donaron juegos infantiles y ropa para ayudar a los niños de su comunidad.

Las jóvenes de la Estaca Alameda Tacna Perú trabajaron como voluntarias en dos instituciones de su ciudad: un centro infantil y una residencia de ancianos. Limpiaron y organizaron, llevaron donativos, jugaron con los residentes y montaron un pequeño espectáculo.

En ambos lugares, los cuidadores agradecieron a las jóvenes voluntarias su tiempo y esfuerzo. Las jóvenes y sus líderes expresaron su alegría por la oportunidad de servir a las personas necesitadas. Miembros de la Sociedad de Socorro de la misma estaca también prestaron servicio en el hogar de ancianos el pasado mes de julio, limpiando, llevando ropa y pasando tiempo con los ancianos residentes.

Cerca de 100 jóvenes adultos solteros de la zona norte de Lima trajeron cientos de chaquetas, suéteres, mantas y ropa de abrigo para las personas que viven en El Paraíso de Belén, una zona de mayor altitud donde el clima es más frío que en las zonas más bajas.

Los miembros de la Sociedad de Socorro de varias estacas han estado empleando su tiempo y sus talentos para servir a los demás. Las mujeres del Barrio Baños del Inca de la Estaca Cajamarca Perú trajeron mantas y ropa hechas a mano para los recién nacidos del hospital, artículos confeccionados con cuidado y amor.

Y las integrantes de la Sociedad de Socorro de la Estaca Trujillo Perú Palermo prepararon cientos de comidas para un hospital de su ciudad; repartieron comida a los familiares de los pacientes y al personal del hospital durante varios turnos. Llamaron a su actividad de servicio «La bondad empieza conmigo».

Fuente: CHURCH NEWS