Las autoridades iraníes detuvieron el martes a dos miembros de la minoría religiosa bahaí en el norte de Rasht.
Nazila Khanipour y su hijo, Vesal Heravi, fueron detenidos durante una redada en su domicilio y lugar de trabajo por fuerzas del Departamento de Inteligencia, según los informes.
Las detenciones se producen en medio de un aumento documentado de la presión sobre la comunidad bahá’í en Irán.
Al parecer, tanto Khanipour como Heravi fueron trasladados a un lugar desconocido tras la redada.
Fuentes cercanas a la familia afirman que las fuerzas de seguridad también registraron sus residencias y confiscaron efectos personales, incluidos teléfonos móviles.
La fe bahaí no está reconocida por el gobierno iraní, y sus seguidores sufren discriminación sistemática desde hace décadas.
Durante más de cuatro décadas, los bahaíes han sido perseguidos sistemáticamente en Irán a causa de su fe y a menudo se les acusa de ser espías o de oponerse al gobierno iraní.
La Comunidad Internacional Bahaí afirma que nunca se han aportado pruebas que corroboren estas acusaciones.
El gobierno iraní ha intensificado su represión contra los miembros de la fe bahá’í, encarcelando a decenas de ellos por cargos falsos durante el último año, negándoles el acceso a la educación superior y a los medios de subsistencia, y confiscando o destruyendo sus propiedades personales.
Fuente: IRANWIRE