A la luz de los grandes conflictos que asolan el mundo -en Malí, en Sudán, en Ucrania y, especialmente, en Oriente Medio-, los líderes interconfesionales comprometieron sus voces en la siguiente declaración conjunta:
«Reafirmamos que Ciudad del Cabo es una ciudad con un orgulloso compromiso con la diversidad, la inclusión y la tolerancia, donde todos los residentes, de cualquier confesión, tienen el derecho constitucional a practicar libremente su culto, a rezar como deseen y a reunirse pacíficamente sin sentirse amenazados.
Reafirmamos el precioso valor de cada vida humana, independientemente de su fe o procedencia, y el deber humano especial que todos compartimos de proteger a los niños en particular. No hay causa ni sistema de creencias que pueda justificar jamás el daño a niños inocentes.
Al defender el principio constitucional de la libertad de expresión, celebramos la diversidad de seres y creencias que da forma a un discurso compasivo y acogedor de la diferencia.
Reconocemos que, como ciudadanos de Capeton, tenemos diferentes puntos de vista y diferencias de opinión y que esto puede incomodarnos.
Reconocemos que debemos aceptar esta incomodidad como una invitación a la autorreflexión y al compromiso con las comunidades que difieren de la nuestra.
Hacemos un llamamiento a los habitantes de Capeton de todas las religiones para que demuestren lo mejor de nuestras tradiciones religiosas y los mejores valores de nuestra comunidad urbana y para que acepten la incomodidad como una práctica hacia la tolerancia de la diferencia, el cuidado mutuo, la celebración de la diversidad y el rechazo de aquellos que intentan propagar el odio.
Rezamos por la paz en nuestro mundo y entre las religiones, y por el fin inmediato de la violencia en Oriente Medio.
Rezamos especialmente por los artífices de la paz, por su valentía y sabiduría, para que traspasen las divisiones y lleven a un final pacífico y justo incluso conflictos centenarios.»
Fuente: SA people news
