Un Tribunal Revolucionario de la ciudad nororiental de Mashhad ha condenado a Siroos Zabihi, ciudadano bahaí de 63 años, a ocho años de prisión, en un momento en que la República intensifica la presión sobre los miembros de la mayor minoría religiosa no musulmana de Irán.
Zabihi fue citado a comparecer ante la Sección 1 del Tribunal Revolucionario de Mashhad el 4 de noviembre. Tras su comparecencia, se anunció inesperadamente que el caso se trasladaba a la Sección 6, donde se celebró el juicio. Sin embargo, tras el anuncio de la orden, se hizo evidente que ésta había partido de la Sección 1.
Todo el proceso judicial duró apenas una semana.
Zabihi está acusado de «formación de un grupo con la intención de perturbar la seguridad del país», «pertenencia a organizaciones de la oposición» y «actividades de propaganda contra la [República]».
Fue condenado a siete años de prisión por presunta «formación y pertenencia a un grupo con intención de perturbar la seguridad nacional».
Además, fue condenado a un año de prisión por presuntas «actividades de propaganda», lo que supone un total de ocho años de cárcel.
Si el veredicto es confirmado en el Tribunal de Apelación, la parte de siete años de la condena será ejecutable.
Este ciudadano bahá’í de 63 años se enfrenta a acusaciones basadas únicamente en su adhesión a la religión bahá’í y tiene un historial de múltiples detenciones que se remontan a las décadas de 1980 y 1990.
El gobierno iraní ha intensificado su represión contra los miembros de la fe bahá’í, encarcelando a decenas de ellos por cargos espurios durante el último año, además de negarles el acceso a la educación superior y a los medios de subsistencia, y confiscar o destruir sus propiedades personales.
En los dos últimos días, las autoridades han llevado a cabo registros en las residencias de ciudadanos bahá’ís en las ciudades de Hamadán, Karaj y Yazd, que han conducido a la detención de más de una docena de personas.
Fuente: IRANWIRE
