Han transcurrido doce días desde la detención de Jamaloddin Khanjani, un bahá’í de 90 años en Teherán, sin que las autoridades hayan formulado cargos claros contra él.
A pesar de la avanzada edad de Khanjani y de su frágil salud -hace dos días, la Comunidad Internacional Baha’í anunció que Khanjani padece cáncer de páncreas y una enfermedad cardíaca-, sigue confinado entre los muros de la prisión de Evin.
Durante este periodo, el contacto de Khanjani con su familia se ha limitado a dos breves conversaciones telefónicas.
Se desconocen los detalles de los cargos que se le imputan.
“Los ancianos y los enfermos son encarcelados sin piedad por las autoridades iraníes. El Sr. Jamaluddin Khanjani, bahá’í de 90 años, ha sido detenido mientras padecía cáncer de páncreas, enfermedades cardíacas e hipertensión”, afirmó en un tuit el 23 de agosto Simin Fahandej, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas.
“Es sólo uno de los muchos bahá’ís que están enfermos y en prisión sin atención médica. Se trata de una práctica inhumana y cruel”, añadió.
Khanjani fue detenido el 13 de agosto junto a su hija María Khanjani, según un comunicado de la Comunidad Internacional Bahaí (CIB), en el que se señala que ya había sido encarcelado entre 2008 y 2018 por su pertenencia a un grupo informal de liderazgo para los bahá’ís en Irán, conocido como los “Yaran” o “Amigos”.
El grupo se formó con el conocimiento de las autoridades como consecuencia de la prohibición gubernamental de las instituciones bahaíes formales en Irán.
El Yaran se disolvió en 2008, y sus siete miembros fueron encarcelados hasta 2018, cuando quedaron en libertad tras cumplir sus condenas de 10 años.
La última detención de Khanjani se produce días después de que las condenas a 10 años de prisión de otros dos antiguos miembros del Yaran, Mahvash Sabet y Fariba Kamalabadi, fueran confirmadas en apelación.
El 16 de agosto, la Comunidad Internacional Bahaí denunció más de 180 incidentes de persecución contra bahá’ís iraníes en las últimas semanas, tras meses de intensificación de las medidas represivas.
La BIC también añadió que Mahvash Sabet, de 70 años, “padece importantes problemas de salud y ha sido trasladado al hospital desde la prisión en numerosas ocasiones durante el pasado año”.
Fuente: IRANWIRE







