Desgraciadamente, tanto en África como en Oriente Medio, el derecho a la Libertad Religiosa está violentado. Para nadie es sorpresa saber que en las listas que enumeran a los países donde la religión se ve diezmada, entre los primeros lugares se encuentran varios países de estas dos regiones, ya sea por las guerras, el extremismo o la simple intolerancia.
África
Nigeria ha sido un país sobresaliente en este tema, los dedos de la mano no son suficientes para contabilizar la cantidad de casos de persecución, violencia y discriminación religiosa, principalmente a cristianos, que se han sucitado en el país.
De acuerdo con la Organización Puertas Abiertas, la violencia contra este grupo religioso es más generalizada en el norte del país, donde grupos militantes como Boko Haram, ISWAP y militantes fulanis son los principales responsables. Los cristianos deben enfrentarse a lesiones físicas, secuestros, violencia sexual, e incluso asesinatos.

Podemos mencionar, como ejemplo de la terrible situación, la masacre ocurrida en la Iglesia de San Francisco de Owo, el pasado 5 de junio de 2022, durante la fiesta de Pentecostés, y que dejó decenas de muertos y heridos.
Este violento y terrible ataque, mostró que la persecución a los cristianos es real. El P. Andrew Adeniyi Abayomi, vicario de la parroquia y sobreviviente de la masacre quien, al encontrarse con las víctimas, afirmó: “no he visto una pérdida de fe, sino un fortalecimiento. Están preparados y dispuestos a permanecer firmes”.
Otro caso que causó gran conmoción fue la muerte de Agbo Isaiah Oluchukwu, miembro del ministerio de oración del Santo Rosario Block Rosary Crusade Brigade of Guards (BRCBG), quien perdió la vida al defender a los niños que estaban bajo su cuidado durante un retiro en el que fueron atacados por varios jóvenes que portaban diferentes armas.

Medio Oriente
En esta zona del mundo podemos resaltar a Irán, quien ha mantenido una intensa persecución hacia los fieles Bahá´ís desde hace décadas, su minoría religiosa más pequeña. Esta nación vio nacer la religión Bahá’í, de manos del líder religioso persa Baháʼu’lláh en 1863, lo que hace sorprendente es que sea precisamente en este país donde más problemas han encontrado los seguidores de la misma.
A raíz de la Constitución que se redactó durante la Revolución Constitucional iraní en 1906, se sentaron las bases de esta persecución religiosa. El gobierno no ha reparado en realizar una campaña en contra de esta religión para justificar sus acciones: arrestos, encarcelamientos, destrucción de sus casas, destrucción de cementerios, la prohibición del acceso a la educación de nivel superior, cosificación de bienes, expulsión de sus comunidades, acoso por parte de la policía, homicidios e intentos de asesinato.

Ante esto, la Comunidad Internacional Bahá’í (BIC) ha expresado que:
“Los bahá’ís en Irán apenas pasan una sola semana sin sufrir nuevos arrestos, citaciones a prisión y otras formas de persecución por parte del gobierno iraní”, dijo Bani Dugal, Representante Principal del BIC ante las Naciones Unidas. “Estamos haciendo sonar la alarma: los bahá’ís en Irán están sufriendo el peor ataque coordinado que hemos visto en muchos años”.
Asimismo, otras organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, han alzado la voz para poner fin a esta situación, sin embargo, no parece que el gobierno irarí vaya a detenerse, pues cada día se dan a conocer nuevos casos de bahá ́ís siendo víctimas de persecución.
Como podemos ver, no cabe duda que la intolerancia es cruel y peligrosa, por lo tanto es necesario que las instituciones y las personas actúen para prevenir y combatir este mal que tantas vidas ha dañado. La intolerancia religiosa no debe ser permitida.

Fuente: Sala de Prensa CNLR