El Tribunal Superior de Australia, la máxima instancia judicial del país, dio hoy luz verde a que se realice una encuesta postal no vinculante sobre la legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo.
De ganar el sí en el sondeo, el Gobierno conservador permitirá a sus diputados que propongan antes de Navidad la reforma de la Ley de Matrimonios de 1961, la cual fue enmendada en 2004 para precisar que esta unión es exclusiva entre un hombre y una mujer.
Pero si gana el no, el Gobierno dejará la reforma de lado, aunque los laboristas, en la oposición, han prometido que, de ganar las elecciones generales previstas para 2019, organizarán un debate en el Parlamento en los primeros cien días de su mandato.
El panel de siete magistrados del Superior desestimó de manera unánime el recurso contra la iniciativa gubernamental presentado por activistas LGTBIQ (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, intersexuales y “queers”).
Los demandantes habían recurrido, a falta de otras posibilidades, contra la constitucionalidad del fondo destinado por el Ejecutivo del primer ministro Malcolm Turnbull para financiar el “plebiscito postal”.
La juez Susan Kiefel dijo que los 122 millones de dólares locales (97 millones de dólares o 81,5 millones de euros) aprobados para la encuesta entran dentro de la potestad del Gobierno, porque “la sección 10 (de la Constitución), en su propia construcción, autoriza al ministro de Finanzas a hacer la partida”.
El fiscal general, George Brandis, resumió el fallo a la prensa congregada ante el Senado al decir que “la decisión del tribunal implica que ahora no hay impedimento legal para que se proceda con el voto postal”.
Fuente: El Ciudadano
