Yanuarius Theofilus Matopai, recién nombrado obispo de la provincia indonesia de Papúa, la más oriental del país, ha anunciado su intención de defender a las minorías religiosas que sufren violaciones de los derechos humanos en la zona.
En una entrevista concedida al medio de comunicación católico UCA News el 2 de noviembre, declaró: «La iglesia tiene el deber de luchar por la humanidad, de luchar por la dignidad humana, el bien común, los derechos básicos de la gente. La Iglesia está llamada a ello. La vocación de la Iglesia no puede verse comprometida».
En Papúa, la provincia más oriental de Indonesia, de mayoría cristiana, los ataques violentos han sido frecuentes desde su anexión por Indonesia en la década de 1960. Los separatistas han librado una guerra contra las fuerzas de seguridad, provocando un inmenso conflicto y el desplazamiento de civiles. La tensión ha aumentado recientemente, ya que el gobierno planea dividir aún más la región, pasando de dos a seis provincias, lo que supone una amenaza para la independencia de los civiles.
Según la Comisión de Personas Desaparecidas y Víctimas de la Violencia, entre 2017 y 2021 se registraron 58 incidentes, en su mayoría tiroteos, en los que participaron soldados y civiles en Papúa. Se registraron 69 muertes de civiles y 135 heridos.
Fuente: PERSECUTION
