En el Coliseo de Competencias de la Universidad de la Costa, se realizó el foro de Paz y Derechos humanos: «La llave de la paz también es nuestra», con el fin de generar acciones masivas de incidencia frente a la paz y lograr entender el momento histórico que vive el país.

El evento fue organizado por la Universidad de la Costa a través de su Facultad de Ciencias Sociales, la Defensoría del Pueblo y la Gobernación del Atlántico, y estuvo dirigido a las mesas municipales de víctimas, organizaciones defensoras de Derechos Humanos, entidades del Estados, comunidad académica e interesados.
En el foro estuvieron: Ligia Romero Marín, Directora del Departamento de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de la Costa; Yamila Juan Hanna, Defensora del pueblo Regional Atlántico; el Dr. Alfredo Palencia, Director Territorial de la Unidad de Víctimas; el Dr. Gabriel Bustamante, Delegado Nacional de la Unidad de Víctimas; la Dra. Gretty Pavlovich.

Durante su intervención con el tema: El Individuo – Víctima como sujeto excepcional del Derecho Internacional público, la Dra. Gretty Pavlovich expresó:

«Las víctimas son los que están construyendo la memoria histórica de un conflicto y aportando desde su propia experiencia un conocimiento de vida que impacta».

Pavlovich, afirmó «El derecho internacional contemporáneo es el que comprende entre sus instituciones el reconocimiento de la personalidad jurídica internacional del individuo y por ende la titularidad efectiva de derechos y obligaciones internacionales; además, el derecho internacional público indica la consagración del individuo como sujeto excepcional; por lo tanto, la regla general aplica para esta disciplina es que los individuos no seamos sujetos internacionales, la excepción es que se encuentren comprometidos los derechos humanos en la medida que estén siendo amenazado o vulnerado y en procura de su defensa o protección se transcienda el ámbito interno, nacional o doméstico de estado con la intervención de organismos jurisdiccionales de carácter internacional da a que se despliegue una personalidad pasiva y activa».

Además, explicó «La personalidad activa aparece como víctima, es el individuo quien acude a los organismos jurisdiccionales de carácter internacional para invocar, reclamar, exigir la protección de sus derechos humanos que están siendo vulnerados o amenazados por agentes del estado o por actores armados al margen de la ley; por su parte, la personalidad pasiva es cuando el individuo es juzgado por la comisión de conductas o comportamientos violatorios o trasgresores de los derechos humanos por organismos jurisdiccionales de carácter internacional como por ejemplo la corte penal internacional».

Este espacio permitió abrir caminos hacia la construcción de la paz con justicia social y para lograrlo las entidades, academias y sociedad civil deben unirse.

 

Fuente: Universidad de la Costa