Líderes religiosos se reúne con el Papa Francisco Santa Sede 2022

En una hazaña histórica de solidaridad, las comunidades judía y musulmana de Argentina han organizado una reunión con el jefe de la Iglesia Católica. El lunes, la hermandad se sentó con el Sumo Pontífice como representantes de las minorías religiosas más populosas de Argentina.

El Papa Francisco ofreció su bendición a lo que caracterizó como una «iniciativa necesaria de diálogo y encuentro» en el contexto de una guerra en curso en Ucrania y las secuelas de una pandemia global. Su Santidad insistió en que la inestabilidad de los últimos años «debería habernos enseñado y sensibilizado a la comprensión de que todos somos parte de un solo barco y una sola humanidad».

En una audiencia que duró más de media hora, el Papa recibió a Miguel Steuermann, el director de la estación de radio judía latinoamericana Radio Jai, y al imán Marwan Gill, presidente de la comunidad musulmana Ahmadiyya en Argentina. Estaban acompañados por el rabino ortodoxo Saul Bonino de la comunidad Chafetz Chaim y el imán Ataul Tariq, el representante de la comunidad Ahmadiyya en Italia.

Hablando con un tono de unidad, los invitados explicaron a Su Santidad cómo surgió la iniciativa del programa Radio Shalom-Salam, un diálogo judío-musulmán, que han producido todos los domingos durante más de un año y medio, y cómo a partir de ahí, promovieron actividades que sinergizaron a los grupos dentro de la sociedad argentina de manera más amplia.

El pontífice argentino elogió sus esfuerzos en curso, insistiendo en que representan «el camino a seguir, haciendo las cosas juntos, no discutiendo», reafirmando su compromiso con la cooperación con otros líderes religiosos.

Aunque empequeñenadas por las denominaciones cristianas de Argentina, que en conjunto comprenden más del 85 por ciento de la población del país, los grupos judíos y musulmanes constituyen comunidades prósperas, cada una de las más grandes de su tipo en América Latina. Buenos Aires, en particular, funciona como un epicentro regional para ambas comunidades, sirviendo como sede de la Organización Islámica de América Latina y el Congreso Judío Latinoamericano.

«Fue un hermoso ejemplo de cómo podemos lograr la unidad a través de la diversidad. Simplemente la imagen de tener un rabino y un imán siendo recibidos por el jefe de la Iglesia Católica, especialmente a medida que el mundo se recupera de la pandemia y se enfrenta a los conflictos globales y regionales en curso, pone de relieve la necesidad de gestos de unidad», dijo el imán Marwan Gill al Times en una intervierw. «Los líderes de diferentes religiones deben trabajar juntos para promover la paz, la justicia y la armonía en el mundo».

Y aunque el diálogo con una figura tan eminente constituiría un hito importante para las comunidades religiosas de Buenos Aires, independientemente de quién ocupe el papado, este encuentro en particular tuvo un significado simbólico especial para los porteños.

«El Papa tuvo un gran impacto en el diálogo interreligioso durante su tiempo como arzobispo de Buenos Aires. Dejó un importante legado en la comunidad trabajando constantemente para mejorar las relaciones de diferentes religiones», añadió el imán Gill.

«Hace unos años, publicó su gran obra [encíclica] Fratelli tutti, lo que significa que todos son hermanos y hermanas. Es una inspiración no solo para los católicos, no solo para los cristianos, sino también para cualquier seguidor de cualquier religión. Destaca la necesidad de aceptar la diversidad y las convicciones teológicas de los demás. Destaca la necesidad de trabajar mano a mano para el mejoramiento de nuestras sociedades y para el nivel moral de la humanidad».

Fuente: Buenos Aires Times