Persecución Religiosa a los Uigures Musulmanes en China

Persecución Religiosa a los Uigures Musulmanes en China

China recientemente, ha sobresalido, entre otras cosas, por la persecución religiosa que hace contra minorías religiosas en el país. Entre estas minorías se encuentran los uigures musulmanes, quienes además, son un grupo étnico en la región. Tal es así, que la Comisión Internacional de Libertad Religiosa de Estados Unidos ha clasificado a China como un país de especial preocupación en su más reciente informe sobre Libertad Religiosa en el mundo, publicado en abril de 2022.

En China se reconocen el budismo, el catolicismo, el islamismo, el protestantismo y el taoísmo, sin embargo, tienen que ser adheridas a las iglesias oficiales permitidas por el gobierno, lo que provoca que muchos disientan de esta idea, pues implica ser monitoreados constantemente por las autoridades. Además, se les condiciona a cosas como que los menores de 18 años no puedan acercarse a lugares de culto, o ser bautizados, también enfrentan la discriminación laboral por sus creencias religiosas, o la prohibición de hacer contenido en línea de temas religiosos.

Este alejamiento de las iglesias oficiales permitidas por el partido comunista, ha provocado la creación de iglesias que son consideradas clandestinas por el gobierno y  por ello, son propensas a la persecución religiosa.

La zona de Xinjiang 

Los uigures musulmanes son una comunidad que vive en la zona norte de China, principalmente en Xinjiang, la cual se ha vuelto el punto clave cuando se habla de la persecución religiosa a este grupo.

En la región, cientos de uigures han sido detenidos y llevados a campos de concentración, viviendo la persecución fuera y dentro de esos campos. Desde cosas propias de su religión, como la prohibición de tener libros religiosos entre sus posesiones, no dejarse crecer la barba en caso de los hombres, no tener alfombras para la oración, la destrucción de sus centros de culto y culturales. Hasta ataques directos, pues son víctimas de torturas físicas y psicológicas, violaciones y otras formas de violencia sexual, trabajos forzados y esterilizaciones y abortos forzados mientras están bajo custodia.

Se sabe además, que más de 800,000 mil niños uigures han sido separados de sus padres.

De acuerdo a Amnistía Internacional, esta violencia se produce de manera sistemática contra los detenidos. Ex detenidos han dicho a esta organización que son sometidos, también a “reeducación” en la que son adoctrinados para negar el Islam, renunciar a su idioma y cultura, y adoptar el chino mandarín y la propaganda del Partido Comunista.

“Las autoridades chinas han creado un infierno distópico de sobrecogedora magnitud en Xinjiang. La población uigur, kazaja y de otras minorías musulmanas está sometida a crímenes contra la humanidad y otras violaciones graves de derechos humanos que amenazan con hacer desaparecer sus identidades religiosas y culturales”, dijo Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

Ethnic Uygur women R clash with Chinese riot police as they protest in Urumqi in China s far west Xinjiang province on July 7 2009 Police fired clouds of acrid tear gas to disperse thousands of Han Chinese protesters armed with makeshift weapons as chaos gripped this flashpoint city riven by ethnic tensions Thousands of heavily armed police deployed across Urumqi the capital of China s remote northwest Xinjiang region but tensions spiked dramatically following weekend rioting that claimed at least 156 lives AFP PHOTO Peter PARKS

Archivos Policiales de Xinjiang

En este 2022 fueron revelados los llamados “Archivos Policiales de Xinjiang”, una investigación realizada por varios medios de comunicación, incluida la BBC. En estos archivos se mostraron miles de fotos, tomadas entre enero y julio de 2018, donde se pone de  manifiesto lo que sufren diariamente los uigures musulmanes detenidos en estos campos de concentración.

También expusieron una política en la que se ordena disparar a cualquiera que quiera huir de ese lugar, así como folios de condenas arbitrarias contra los miembros de esta comunidad.

Se considera como la prueba más sólida de esta persecución.

Todos estos terribles actos, que engloban la persecución religiosa contra los uigures musulmanes han sido catalogados como crímenes de lesa humanidad y genocidio. Sin embargo, el gobierno niega tales acusaciones.

El el canciller de China, Wang Yi, expresó:

«El llamado ‘genocidio’ en Xinjiang es ridículamente absurdo. Es un rumor con motivos ocultos y una gran mentira».

A pesar de estas declaraciones, varios funcionarios han recibido sanciones de parte de Estados Unidos, por las violaciones a los derechos humanos que cometen contra estas minorías.

Varios testimonios de ex detenidos, han confirmado los hechos terribles que sufren los uigures musulmanes en China, por lo que es necesario que la comunidad internacional alce la voz, para detener estos horribles actos que afectan a tantas personas simplemente por su fe. La persecución religiosa es un terrible mal que no debe ser permitido bajo ninguna circunstancia y en ningún lugar.

Fuente: Sala de Prensa CNLR

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