Profanan tumbas musulmanas ahmadís Pakistán 2022

El gobierno y las fuerzas policiales de Pakistán se han visto de nuevo involucradas en actos tan degradantes como la profanación de tumbas de musulmanes áhmadis en ese país

La persecución de los áhmadis auspiciada por el gobierno es endémica, y la vida de los áhmadis se ha convertido en un auténtico infierno, al ver denegados sus derechos básicos cívicos y humanos. El gobierno y sus funcionarios no dejan en paz a los áhmadis ni siquiera después de enterrados y no dudan en violar la santidad de los muertos.

El IHRC ha sido informado de que, pocos días antes de la festividad del Eid, en la noche del 6 al 7 de julio, dos cementerios diferentes en la localidad de Talwandi Khajurwali, distrito de Gujranwala, fueron asaltados por la policía, a la que acompañaban otros individuos, profanando 53 tumbas áhmadis.

Al perpetrar este terrible acto, los oficiales de policía del distrito de Gujranwala han vuelto a ponerse en cabeza de la profanación de tumbas áhmadis. Se trata del cuarto incidente de esta naturaleza en Gujranwala y forma parte de una lista creciente de profanaciones de tumbas en fechas recientes por parte de la policía del Punjab. La persecución que se lleva a cabo contra la Comunidad Ahmadía en Pakistán no se limita, por tanto, a los vivos, sino que los que han fallecido tampoco están a salvo en sus tumbas.

Este acto ilegal e inmoral llevado a cabo por la policía de Gujranwala contra la Comunidad Ahmadía en Pakistán no sólo viola los derechos humanos básicos, sino que oscurece aún más la imagen de Pakistán a los ojos de la Comunidad Internacional. Son actos de una violencia inaceptable y de naturaleza criminal.

El 13 de julio de 2021, los expertos en derechos humanos de la ONU expresaron su profunda preocupación por la falta de atención a las graves violaciones de derechos humanos perpetradas contra la Comunidad Ahmadía en todo el mundo, y pidieron a la comunidad internacional que redoblara sus esfuerzos para poner fin a la actual persecución de los áhmadis.

Fuente: Religión Digital