A través de las letras de las canciones y el poder de la melodía, la música puede ayudar a sostener la fe de los oprimidos, dijeron los líderes Santos de los Últimos Días que participaron virtualmente en la séptima Conferencia del Diálogo de Windsor en Londres, Reino Unido.
“En todas las religiones, ciertamente en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la música es una fuerza muy poderosa”, dijo el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles.
Él y la hermana Sharon Eubank, primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro y presidenta de Latter-day Saint Charities, participaron en la reunión del 8 de julio celebrada en la Abadía de Westminster y organizada por la Fundación AMAR.
El mismo día se publicó un informe sobre cómo la música puede ayudar a desarrollar resiliencia y ayudar a la sanación emocional y el video que lo acompaña en el sitio de la Sala de Prensa de la Iglesia en el Reino Unido (en inglés).
La hermana Eubank habló de cómo los combatientes de ISIS y los colaboradores locales en 2014 atacaron a las minorías religiosas en el norte de Irak, incluyendo el antiguo pueblo yazidí que huía de sus tierras ancestrales. Los yazidíes desplazados “necesitan la sanación y la resiliencia de su música”, dijo.
La baronesa Emma Nicholson, presidenta de la Fundación AMAR, dijo: “La música es el canto de Dios. Es la voz al cielo y de regreso”.
Ella recordó cómo en abril, los miembros de la multinacional AMAR se reunieron en Salt Lake City (en inglés) en una conferencia de dos días para explorar cómo la musicoterapia podría mejorar la salud mental de los refugiados que se encuentran bajo un estrés y una presión increíbles. Durante la conferencia de Salt Lake City, los participantes se reunieron con el élder Holland y otros líderes de la Iglesia y cantaron juntos sentados en los asientos del coro en el histórico Tabernáculo de Salt Lake.
El video mostraba clips de la reunión de abril en el Tabernáculo y la baronesa Nicholson compartiendo recuerdos del momento.
El élder Holland destacó la herencia del Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo y el sufrimiento de los primeros Santos de los Últimos Días — incluyendo los miembros del coro. “Nuestro Coro del Tabernáculo es conocido en todo el mundo. Eso se desarrolló debido a nuestra dislocación en la historia de nuestra Iglesia”, dijo el apóstol.
“Espero que continuemos con esta idea de ‘musicoterapia’ y una contribución musical en nuestro trabajo no solo con los yazidíes sino con cualquier otro alcance a cualquier grupo que lo necesite”.
Fuente: CHURCH NEWS
