La creciente tendencia a la islamofobia se ve alimentada por la falta de decisión de algunos gobiernos para hacer frente a los discursos de odio y a los medios de comunicación antimusulmanes, ha declarado el enviado de Irán ante la ONU, lamentando que los grupos cívicos occidentales promuevan un entorno hostil y abusivo contra los musulmanes.
El embajador de Irán ante las Naciones Unidas, Majid Takht Ravanchi, pronunció un discurso en una reunión informal de alto nivel de la ONU, celebrada con motivo de la conmemoración del primer Día Internacional de la Lucha contra el Discurso de Odio el martes.
En su intervención, el enviado iraní advirtió que las tendencias islamófobas han creado un entorno propicio para la violencia y el extremismo violento que plantea graves amenazas a la cohesión social, así como a la seguridad y el bienestar de todas las sociedades.
El siguiente es el texto de su discurso:
«En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso.
Señor Presidente,
Quisiera expresarle mi agradecimiento por haber convocado esta Reunión de Alto Nivel para conmemorar el Día Internacional de la Lucha contra el Discurso de Odio. Valoramos la proclamación de este día internacional para resaltar los compromisos con los propósitos y principios de las Naciones Unidas, y para promover el diálogo intercultural e interreligioso, el diálogo entre civilizaciones, así como la tolerancia y la reconciliación en asuntos relacionados con la coexistencia pacífica entre culturas y religiones.
En nuestro mundo cada vez más interconectado, necesitamos apoyarnos en las diversas culturas para enriquecer nuestra capacidad de afrontar la multitud de retos a los que se enfrenta el ser humano. Debemos reconocer el potencial de esta diversidad y crear un nuevo sentido de unión y cercanía.
Hoy en día, fenómenos como el discurso del odio, la xenofobia y la islamofobia, así como la incitación al odio basada en la religión, han puesto seriamente en entredicho lo esencial de la tolerancia entre las naciones. En particular, la proliferación del discurso del odio, la discriminación y la violencia han causado un gran sufrimiento a las comunidades musulmanas de todo el mundo.
La creciente tendencia a la islamofobia se ha visto alimentada por la falta de decisión de algunos gobiernos para hacer frente a los discursos y actos de odio contra los musulmanes, a los medios de comunicación antimusulmanes y a los grupos cívicos que promueven un entorno hostil y abusivo contra los musulmanes en Occidente. Es lamentable ser testigo de la politización y la restricción del hiyab, la quema del Sagrado Corán y la profanación de los símbolos islámicos y los lugares sagrados en algunos países. A este respecto, nos gustaría recordar el artículo 20 (2) del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que establece que toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia estará prohibida por la ley.
Al abordar este fenómeno creciente, podemos referirnos también a los aspectos de género, ya que las niñas y las mujeres musulmanas son frecuentemente objeto de ataques por su forma de vestir.
Estas tendencias islamófobas han creado un entorno propicio para la violencia y el extremismo violento que plantea graves amenazas para la cohesión social, así como para la seguridad y el bienestar de todas las sociedades.
La designación del 15 de marzo como Día Internacional de la Lucha contra la Islamofobia por parte de la Asamblea General fue un hito en nuestros esfuerzos colectivos para combatir esta amenaza.
Señor Presidente;
Acabamos de escuchar las escandalosas acusaciones del representante del régimen sionista contra mi país. Rechazamos estas acusaciones que se hacen para desviar la atención de los crímenes y atrocidades israelíes en nuestra región. El régimen sionista es bien conocido por sus políticas racistas y la difusión de discursos de odio y su propaganda no puede ocultar este hecho.
Le doy las gracias, señor Presidente».
Fuente: Tasnim News Agency
