En 2022, el odio sigue manifestándose con frecuencia, aún cuando la lucha por los Derechos Humanos y el respeto al otro han estado como los principales temas a atender.
Las redes sociales han fungido como factor clave en el aumento de este mal que afecta a muchas personas. El anonimato y el amparo en el derecho a la libre expresión, han llevado a que muchas personas utilicen esto para agredir, discriminar y promover el discurso de odio.

El discurso de odio es definido por las Naciones Unidas (ONU) como:
“Cualquier forma de comunicación de palabra, por escrito o comportamiento, que sea un ataque o utilice lenguaje peyorativo o discriminatorio en relación con una persona o un grupo…en razón de su religión, origen étnico, nacionalidad u otro factor de identidad.”
Debido al creciente aumento de discursos de odio alrededor del mundo, desde 2021, la ONU estableció el 18 de junio como el Día Internacional Contra el Discurso de Odio.

El discurso de odio contra las personas de fe
Cualquier persona puede ser víctima del discurso de odio, pues ocurre por muchos motivos, y las personas religiosas no son la excepción. En muchos países existen prejuicios, desinformación que llevan al desconocimiento de alguna religión y provocan que el odio sea posible y palpable para las personas que siguen este culto; desencadenando también la persecución religiosa.
En países como India, Myanmar, Nigeria, Francia, Inglaterra e incluso en Estados Unidos, diferentes miembros de varias religiones, como los musulmanes, judíos, cristianos o budistas, han sufrido de discriminiación, violencia y hasta muerte por parte de persona intolerantes.
Por ejemplo, los musulmanes han padecido este problema desde el atentado contra las Torres Gemelas en 2001. A pesar de que han transcurridos muchos años, el prejuicio de “terroristas” principalmente en Occidente sigue vigente. Asimismo los judíos, deben estar recordando constantemente lo que ocurrió en el Holocausto para tratar de concientizar a las personas que deben ser tratados con dignidad y respeto.

De igual manera, las burlas no dejan de estar presentes cuando la religión actualmente es algo visto como retrógrado o anticuado para la vida actual, agrediendo a los seguidores de las religiones por simplemente formar parte de algún culto religioso.
Religiones ante el Discurso de Odio
En 2019, líderes religiosos, teólogos y diplomáticos se reunieron en Viena, en la conferencia “El poder de la palabra: La función de la religión, los medios de comunicación y la política para hacer frente al discurso del odio”, para debatir cómo abordar el Discurso de Odio, a través del diálogo y nuevas políticas.
Durante esta resaltaron que el discurso de odio genera resentimiento, ira y deseos de venganza, los cuales sólo pueden llevar a más violencia y crear un ciclo sin fin, donde todos terminarán heridos. Mencionaron la importancia de fomentar los valores de la tolerancia y educación para erradicar este problema.

Las religiones no están únicamente preocupadas por trabajar en el discurso de odio hacia sí mismas, sino en cualquier ámbito, el odio es un mal que debe ser eliminado, por ello trabajan arduamente en conjunto y entre sus mismas comunidades para incitar al diálogo, donde se conozca a la otra persona y así eliminar cualquier clase de prejuicio que pueda llevar al odio hacia el prójimo.
El Gran Rabino David Rosen del Comité Judío Americano, expresó en la conferencia: “Estamos aquí como representantes de nuestras tradiciones religiosas, tenemos que cumplir con nuestras obligaciones. Estas incluyen enseñar a nuestros jóvenes a no utilizar el lenguaje de los estereotipos, de los prejuicios y del fanatismo.”
Fuente: Sala de Prensa CNLR
