Los monjes budistas de Sri Lanka han criticado a los representantes electos por no proporcionar alivio a la gente que sufre debido a la actual crisis económica.
«Aunque esperábamos que el debate de tres días en el parlamento aportara soluciones claras a la crisis social, económica y política existente, lamentamos cómo los representantes del pueblo han actuado de forma irresponsable», dijeron los principales prelados en un comunicado el 11 de abril.
Los monjes afirmaron que pretendían mantener conversaciones con los dirigentes de todos los partidos políticos representados en el parlamento para desactivar la crisis y proporcionar alivio a la población.
«Los monjes tienen la responsabilidad histórica de orientar siempre que la seguridad del país y el bienestar de la población se vean amenazados», afirmaron.
Muchos sacerdotes y monjas cristianos se unieron a los jóvenes manifestantes frente a la secretaría presidencial en Colombo.
«Trepé la valla de hierro frente a la secretaría presidencial con la ayuda de los chicos y cogí el altavoz para reforzar la lucha santa», dijo Charles Thomas, un cantautor católico.
Su teléfono móvil sonó incluso antes de que bajara de la valla. «Un oficial de policía de alto rango me llamó y me dijo: ‘Hermano, da una visión correcta de la lucha inocente de nuestros niños. Estoy contigo detrás de la valla’… una lágrima cayó de mis ojos… amor…», publicó Thomas en las redes sociales.
También muchos artistas se han unido a las protestas de los jóvenes en Colombo organizando programas culturales durante todo el día. «Todos estos jóvenes se han unido por las futuras generaciones del país», dijo Nanda Malani, un veterano cantante.
El primer ministro, Mahinda Rajapaksa, pidió a los manifestantes que tuvieran «paciencia», al tiempo que prometió una solución a la crisis económica. «Pedimos a nuestros queridos hijos e hijas que no hagan retroceder al país al oscuro pasado», dijo.
Las protestas antigubernamentales estallaron en el país a principios de marzo, mientras se desarrollaba la peor crisis económica en décadas. Los manifestantes acusan al gobierno de gestionar mal la economía y crear una crisis de divisas que ha provocado la escasez de productos básicos.
Los manifestantes han montado campamentos provisionales con comida, agua y aseos, además de un centro médico improvisado, en el descampado situado frente a la secretaría presidencial.
Fuente: UCA news
