Deseoso de restaurar, en el continente africano, una imagen empañada por numerosos tropiezos, Estados Unidos eliminó a Nigeria de la lista negra de países donde la libertad religiosa es particularmente amenazada, un país asolado por el terrorismo islamista que ataca regularmente a los cristianos.
La última edición de la lista negra de países «particularmente preocupantes» en materia de libertad religiosa, que la primera potencia actualiza cada año, presenta una sorpresa.
El 17 de noviembre de 2021, Nigeria desapareció de la lista de países señalados «por haber perpetrado o tolerado violaciones graves, sistemáticas y persistentes contra la libertad religiosa». ¿Ha mejorado realmente la situación de los cristianos en este país africano?
No realmente, si tomamos en cuenta los testimonios de primera mano: por ejemplo, al margen de una conferencia organizada por Ayuda a la Iglesia Necesitada (AED), el 9 de octubre de 2021, monseñor Wilfred Anagbe, obispo católico de Makurdi, en el centro de Nigeria, denunció depuraciones étnicas y religiosas:
«La realidad que vivimos no es la de una guerra, sino la de un genocidio, los fulanis [pastores nómadas fulanis, ganados para la causa de la yihad por diversos motivos] llevan a cabo incursiones contra los agricultores cristianos», denunció el prelado.
A fines de 2020, en su Informe sobre la libertad religiosa en el mundo, la AED indicó la cifra de 2,200 cristianos asesinados en un año, incluidos 1,300 tan solo por los yihadistas fulanis, y varios cientos por otras organizaciones islamistas que aterrorizan el norte de la región.
La ausencia de Nigeria sorprendió a los observadores: «Instamos al gobierno de Estados Unidos a que nos haga saber qué ha cambiado entre el momento en que nuestro país fue incluido en la lista de ‘países particularmente preocupantes’ y hoy», escribió en un comunicado el 21 de noviembre pasado, la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN).
Esta última no dejó de expresar su asombro. «El gobierno de Estados Unidos no nos contactó cuando incluyó a Nigeria en la lista de países particularmente preocupantes en materia de libertad religiosa, y no pidió nuestro consejo antes de eliminar a Nigeria de esta lista», declaró Samson Ayokunle, presidente de la CAN.
«Si lo hubiera hecho, podríamos haber comparado las estadísticas de entonces y las de ahora sobre el tema de la libertad religiosa en Nigeria», agregó. En opinión de la CAN, en el país más poblado de África, los cristianos han sido y siguen siendo perseguidos por el Estado Islámico en África Occidental (Iswap) y el grupo yihadista Boko Haram.
«Estas personas han declarado que su objetivo es eliminar el cristianismo de Nigeria y hacer del islam la única religión desde el norte hasta el Océano Atlántico en el sur; este programa, junto con el asesinato de cristianos, sigue en marcha hasta el día de hoy y los nigerianos son testigos vivos de esto», concluyó Samson Ayokunle.
En efecto, la administración Biden ha sacrificado a los cristianos en el altar de los intereses estadounidenses en el continente africano, porque es una cuestión urgente, dado el declive de la influencia de Estados Unidos en la región, a diferencia de China y Rusia, cuyo peso aumenta constantemente.
Los recientes fracasos no han ayudado a restaurar la imagen de Estados Unidos: la presión sobre el gobierno sudanés para llevar al exjefe de estado, Omar Al-Bashir, ante la Corte Penal Internacional o la abierta simpatía mostrada hacia los rebeldes de Tigray en el conflicto etíope.
Todos estos son tropiezos que es necesario corregir para asegurar los favores de la economía más grande del África subsahariana.
Estados Unidos eliminó a Nigeria de su lista negra de países en los que se socava la libertad religiosa, pero agregó a la Rusia de Vladimir Putin.
Fuente: Actualidad
