El Obispo de Querétaro, Mons. Fidencio López Plaza, afirmó que, ante la próxima jornada electoral del 6 de junio, el gran desafío es alcanzar la unidad en la diversidad y “asumir que el todo es superior a la parte y la unidad superior al conflicto”.
En la circular “Votamos con ojos y corazón de cristianos”, Mons. Fidencio López Plaza urgió a la feligresía queretana a “orar, a discernir, a elegir y a votar”.
Fidencio López Plaza llamó a los fieles queretanos a orar, ya que “la oración por nuestras autoridades y candidatos en campaña, nos ayuda a salir de nosotros mismos, a contemplar con ojos de cristiano la realidad, y a mirar más claro lo que necesitamos para que reine la justicia y la fraternidad”.
El prelado señaló que la oración por las autoridades vigentes y por las que les sucederán, es siempre una oración para saber discernir.
Asimismo, llamó a discernir para saber a quién elegir, ya que “un buen discernimiento personal y comunitario, que lleve a buscar a buscar qué hacer y cómo hacer la voluntad de Dios, requiere que sepamos reconocer la realidad y el perfil de los candidatos, interpretar a la luz del Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, y elegir con ojos y corazón de cristianos”.
Indicó que, el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, dice que “El fiel laico está llamado a identificar, en las situaciones políticas concretas, las acciones realmente posibles para poner en práctica los principios y los valores morales propios de la vida social”.
“El buen ciudadano y el buen cristiano, además de tener en cuenta los principios y los valores del Evangelio, y los principios y valores universales, tiene como tarea descubrir también los principios y los valores de todos los partidos políticos”.
En tercer término, Mons. López Plaza reflexionó sobre elegir para saber a quién votar. En este sentido, recordó que el Papa Francisco, al hablar de la dimensión social de la Evangelización, afirma que para avanzar en la construcción de un pueblo en la paz, la justicia y la fraternidad, hay que tener en cuenta que “El todo es superior a la parte, y también que es más que la mera suma de ellas”.
Por ello, dijo, no hay que obsesionarse demasiado por cuestiones limitadas y particulares. “Siempre hay que ampliar la mirada para reconocer un bien mayor que beneficiará a todos. La parte nunca será el todo y el todo siempre estará compuesto por la riqueza de las partes. El desafío está en la construcción de un pueblo donde las diferencias se armonicen en un proyecto común”.
Fuente: Noticias de Querétaro