Beijing, 3 abr (PL) China aseguró hoy que respeta y protege mediante la Constitución la libertad religiosa en su territorio, además de apoyar los intercambios entre grupos de creyentes nacionales con extranjeros para desarrollar relaciones amistosas y positivas.

Según un texto divulgado por la Oficina de Información del Consejo de Estado (Gabinete), las actividades de esos sectores tienen amparo legal y quienes procedan de otros países pueden asistir a ceremonias y predicar en templos, mezquitas, iglesias y otros centros similares.

En el caso de los ciudadanos chinos, enfatiza en que ningún órgano estatal, organización social o individuo está autorizado a obligarlos a profesar o no alguna religión, ni tampoco discriminar a los devotos.

‘Los creyentes y no creyentes disfrutan de los mismos derechos políticos, económicos, sociales y culturales, y no deben ser tratados diferentemente por tener creencias diferentes’, recalcó el denominado libro blanco sobre el tema.

Hace referencia al respeto del Gobierno al principio de independencia y autogestión de esos segmentos, pero a la vez indica que cualquier actividad debe cumplir con las leyes del país, abstenerse de perturbar el orden público, perjudicar la salud de las personas o interferir con el sistema educativo del Estado.

Respecto a los extranjeros, China les permite llevar textos impresos, audiovisuales y otros artículos religiosos que cumplan con las normas de ingreso al territorio, así como desarrollar sus ceremonias en sitios previamente aprobados por las autoridades pertinentes.

No obstante, se opone a la fundación de organizaciones, oficinas y sitios para sus actividades, como tampoco autoriza a administrar instituciones, reclutar seguidores o designar líderes entre ciudadanos chinos.

También advierte que tomará medidas contra quienes violen las regulaciones, pretendan interferir en los asuntos internos, subvertir el Gobierno y el sistema socialista, propagar el extremismo religioso, vincularlo con el terrorismo o la instigación al odio.

Entre otras cuestiones, el libro blanco reafirma el compromiso del gigante asiático a promover los intercambios culturales y académicos entre creyentes nacionales y extranjeros a fin de ‘construir y consolidar relaciones amistosas, aumentar la confianza y presentar una imagen positiva basada en la independencia, la igualdad y el respeto mutuo‘.

 

Fuente: Prensa Latina