Cientos de católicos oraron en la Catedral Metropolitana este domingo por los damnificados a causa de los recientes sismos.
Por los damnificados por los sismos para que encuentren en nosotros ese gesto de cariño que inspira el Evangelio de Cristo”, dijo un Feligrés.
En la misa dominical encabezada por el cardenal Norberto Rivera Carrera, hubo peticiones para quienes directamente fueron afectados por la desgracia.
Incluso, el Arzobispo Primado de México publicó en el semanario “Desde la Fe”, en el espacio donde habitualmente aparece la Editorial, una plegaria especial dirigida a la Virgen de Guadalupe.
Ahí pide protección y consuelo a la Morenita del Tepeyac.
«Necesitamos que nos apaches”, destaca el texto que a su vez dice “Nos duelen en el alma las vidas perdidas, las familias desgarradas por el dolor, los niños inocentes que han muerto bajo los escombros y el llanto de sus padres que no pueden entender la tragedia, nos duele ver nuestra ciudad herida”.
Y la oración del cardenal Rivera a la Virgen de Guadalupe continua: “Si tú nos animas, nos pondremos de pie para reconstruir nuestros pueblos y ciudades, para reedificar nuestras casas y templos, crecerá en nosotros el orgullo de ser mexicanos, un pueblo que sabe luchar, una nación que no se rinde”.
Durante su homilía dominical, el cardenal Rivera pidió en estos momentos vivir plenamente la fe, sin hipocresía por el miedo al qué dirán y buscar a Dios.
«Diciendo públicamente y a veces hasta con burla que ellos no van pero a escondidas, sin que nadie los vea, en la hora definitiva buscan a Dios, piden auxilios espirituales a su iglesia, siempre quieren vivir su vida cristiana como si fuera algo intimista y se burlan de aquellos que practican la fe pero ellos en el momento supremo de su vida también quieren ser practicantes. Si el qué dirán o los prejuicios sociales nos han atado a una fe vergonzante y vergonzosa, ya es hora de que vivamos nuestra libertad religiosa porque la libertad religiosa depende más de nuestra actitud interior que de las leyes externas, acerquémonos a Cristo, modelo y prototipo del hombre libre”, dijo.
La colecta especial de ayuda a los damnificados continua en todas las iglesias que permanecen abiertos en la Arquidiócesis de México y a través de Cáritas.
En la capital poco más de 100 iglesias católicas sufrieron daños de un total superior a mil, hay 6 templos que cerraron temporalmente.
El atrio y el acceso principal de la Catedral Metropolitana fueron también cerrados al público porque hubo varios daños, entre ellos la caída de la escultura titulada “La Esperanza” de Manuel Tolsá y afectaciones en las torres del campanario.
Se espera que esta semana inicien los trabajos para reparar los daños.
Por lo pronto la entrada de los feligreses es por el acceso lateral y las misas continúan en el Altar Mayor.
Fuente: Noticieros Televisa