La Red Internacional de Budistas Comprometidos (INEB) y el Spirit in Education Movement (SEM), una organización no gubernamental con sede en Bangkok, organizan el «Spirit of Music Festival», un encuentro de dos días que se celebrará el 30 y 31 de enero de 2027 en Wat Thai Watthanaram, un monasterio budista de Mae Sot, localidad fronteriza del oeste de Tailandia, en la provincia de Tak. Los organizadores lo describen como el primer paso de un esfuerzo más amplio por convertir templos, iglesias y mezquitas en centros comunitarios para personas de Tailandia y Myanmar, y como «una experiencia comunitaria interactiva».
Mae Sot ha registrado un número creciente de llegadas desde Myanmar tras el golpe militar de febrero de 2021, un flujo que se intensificó después de que la junta introdujera el servicio militar obligatorio en 2024, especialmente entre jóvenes y estudiantes. El festival se estructura en cuatro ejes: actuaciones musicales de artistas tradicionales, étnicos, juveniles, espirituales y contemporáneos; intercambio cultural práctico, con sesiones de danza y música y partidas demostrativas de chinlone, un deporte tradicional emparentado con el sepak takraw; conferencias, charlas y paneles sobre migración, identidad y el papel de las artes en la construcción de paz; y un mercado comunitario con comida, artesanía y productos de ambos países.
Los organizadores prevén la asistencia de más de 1.000 participantes de las comunidades tailandesa y de Myanmar, y confían en tejer vínculos y alianzas entre artistas, escuelas, líderes religiosos, grupos comunitarios y organismos públicos. La fecha, en la última semana de enero, coincide con el aniversario del golpe de 2021, pero los promotores quieren poner el acento en la esperanza, la resiliencia, la solidaridad y la coexistencia pacífica, más que en la mera conmemoración.
El SEM, fundado en 1995 por el intelectual y activista budista Sulak Sivaraksa para ofrecer alternativas a la educación convencional desde la transformación espiritual y social, subraya el papel de las instituciones religiosas como anclas duraderas, «espacios públicos de confianza que han servido a las comunidades durante generaciones». La INEB, por su parte, es una red global que trabaja por la justicia social, las sociedades compasivas y la paz mundial desde un enfoque ético basado en el Dharma.
Fuente: Buddhistdoor Global
