Los parlamentarios de toda Europa están «profundamente preocupados por el trato que reciben los bahá’ís» en Egipto, según una declaración conjunta firmada por 115 miembros del Parlamento Europeo (eurodiputados) y de los parlamentos nacionales de toda Europa. Los firmantes también instaron a las autoridades egipcias a «respetar plenamente la libertad de religión o de creencias» en el país para los bahá’ís, los cristianos coptos y todas las minorías religiosas.
En la declaración conjunta, los legisladores señalan que los bahá’ís en Egipto «enfrentan una amplia discriminación y persecución patrocinadas por el Estado». Se hacen eco de las preocupaciones planteadas recientemente por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los relatores especiales de la ONU con respecto a la negación de derechos civiles fundamentales, incluido el hecho de que a los bahá’ís «se les niegan los derechos de entierro, privándolos de sus derechos tanto en vida como en la muerte». También se destacan los obstáculos para obtener las cédulas de identidad obligatorias, la prohibición de registrar los matrimonios bahá’ís y la vigilancia y el acoso por parte de los servicios de seguridad.
«Acogemos con beneplácito esta nueva muestra de apoyo por parte de parlamentarios de toda Europa y de todos los partidos», declaró Alessandro Benedetti, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í (BIC) en Bruselas. «Esta declaración cobra aún más fuerza por el momento en que se produce, justo cuando la Unión Europea y el gobierno egipcio estrechan sus lazos. Los bahá’ís de Europa y de todo el mundo esperan que el gobierno egipcio comprenda que los bahá’ís son una comunidad pacífica, leal a su país, y que solo buscan los mismos derechos que sus conciudadanos para contribuir de manera constructiva a su sociedad».
Si bien la Constitución de Egipto garantiza la libertad de creencias, la declaración señala que las persistentes fallas en su aplicación dejan a las minorías religiosas, tanto reconocidas como no reconocidas, sin protección legal efectiva ni la capacidad de manifestar, cambiar o adoptar libremente su religión o creencia.
A principios de este mes, el miembro del Parlamento Europeo Nikos Papandreou, quien se reunió con bahá’ís egipcios durante una visita de una delegación del Parlamento Europeo a Egipto, escribió en un artículo de opinión publicado en Euronews que los bahá’ís en Egipto «quedan totalmente fuera del reconocimiento [legal]», lo que los priva de derechos civiles fundamentales y de la posibilidad de llevar una vida normal. Hizo un llamado al gobierno egipcio para que garantice que los grupos religiosos pacíficos disfruten de los mismos derechos legales, argumentando que proteger a las minorías «fortalece la cohesión social».
La Representante Especial de la UE para los Derechos Humanos, Kajsa Ollongren, también ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación por la situación de los bahá’ís en Egipto, señalando que las condiciones se habían «deteriorado» debido a que las autoridades habían «endurecido las restricciones», entre otras cosas al negarse a reconocer los matrimonios bahá’ís.
Desde hace más de sesenta años, a partir de un decreto presidencial de 1960, las fatwas de Al-Azhar y la política gubernamental han impedido a los bahá’ís de Egipto obtener nuevos terrenos para cementerios. Los miembros de la comunidad bahá’í también enfrentan graves dificultades para obtener las cédulas de identidad digitales, necesarias para llevar a cabo todos los aspectos de la vida, ya que no pueden indicar su religión en ellas. Una política anterior que consistía en colocar un guion (-) en la tarjeta, en lugar de la religión —lo que, en teoría, debería haber ayudado a los bahá’ís a evitar la discriminación—, se convirtió, por el contrario, en un indicador que condujo a formas aún más severas de persecución. Además, las parejas bahá’ís no pueden registrar sus matrimonios, una política injusta que ha llevado a que algunas familias se enfrenten a una separación forzada.
«La Constitución de Egipto garantiza la libertad de religión y de creencias, e incluso el presidente Abdel Fattah el-Sisi ha afirmado que deben protegerse los derechos de todas las minorías en Egipto. Sin embargo, la comunidad bahá’í sigue enfrentándose a restricciones que son difíciles de conciliar con estos compromisos. Esto ocurre en un momento en que los países líderes de la región están impulsando de manera constante políticas que promueven la coexistencia, la tolerancia y el respeto por la diversidad», señaló el Sr. Benedetti.
Agregó que «los bahá’ís egipcios solo buscan los mismos derechos que sus conciudadanos: enterrar a sus seres queridos con dignidad, registrar sus matrimonios, obtener documentos de identidad válidos y vivir en paz».
«Poner fin a estas restricciones», continuó el Sr. Benedetti, «no es difícil y ni siquiera requeriría que Egipto modificara sus leyes. Simplemente requiere que el gobierno cumpla con su compromiso de igualdad para todos los ciudadanos y traduzca la visión de sus líderes en acciones concretas».
Fuente: BWNS
