Ante la escalada de tensiones militares en todo el mundo, Su Santidad el Dalai Lama emitió el martes una declaración pública en la que elogió el reciente llamamiento a la paz realizado por el papa León el Domingo de Ramos. El líder espiritual tibetano subrayó la necesidad del diálogo, la diplomacia y el respeto mutuo como única vía sostenible para la resolución de conflictos, haciendo hincapié en que «la violencia solo engendra más violencia».
En medio de la actual invasión rusa de Ucrania y con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ya en su segundo mes, el papa León XIV dedicó su homilía del Domingo de Ramos a la paz y al rechazo de la violencia. Dirigiéndose a los católicos reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano el 29 de marzo, el pontífice reflexionó que Dios no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra o invocan a Dios para justificar su violencia:
Hermanos y hermanas, este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la Paz, que rechaza la guerra, a quien nadie puede utilizar para justificar la guerra. Él no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza, diciendo: «Aunque hagáis muchas oraciones, no os escucharé: vuestras manos están llenas de sangre» (Is 1, 15). (Santa Sede)
Respaldando el mensaje del Papa, el Dalai Lama reconoció que ese sentimiento era muy cercano a su corazón y que reflejaba la esencia de las enseñanzas de todas las grandes religiones.
«En efecto, ya sea que consideremos el cristianismo, el budismo, el islam, el hinduismo, el judaísmo o cualquiera de las grandes tradiciones espirituales del mundo, el mensaje es fundamentalmente el mismo: amor, compasión, tolerancia y autodisciplina», comentó. «La violencia no encuentra cabida en ninguna de estas enseñanzas. La historia nos ha demostrado una y otra vez que la violencia solo engendra más violencia y nunca constituye un fundamento duradero para la paz».
En referencia a la violencia que azota Ucrania y Oriente Medio, el Premio Nobel de la Paz, defensor desde hace mucho tiempo del desarme global, subrayó la importancia de reconocer la interconexión de todas las culturas y sociedades, más allá de las afiliaciones políticas.
“Una solución duradera a los conflictos, incluidos los que vemos en Oriente Medio o entre Rusia y Ucrania, debe basarse en el diálogo, la diplomacia y el respeto mutuo, partiendo de la base de que, en el fondo, todos somos hermanos y hermanas”, afirmó.
El Dalai Lama concluyó: “Insto y rezo para que la violencia y los conflictos lleguen pronto a su fin”.
Fuente: BDG