Escuelas adventistas de Interamérica conmemoran el Día Anual de Oración con culto especial y obra comunitaria Internacional 2026

Miles de estudiantes que asisten a escuelas adventistas del séptimo día de la División Interamericana (IAD) suspendieron sus horarios académicos habituales el 11 de marzo para participar en el Día Anual de Oración, una iniciativa a nivel de la división destinada a fortalecer la relación personal de los estudiantes con Dios y fomentar una cultura de oración diaria.

En los campus, las aulas dieron paso a servicios religiosos, oración grupal, actividades comunitarias y momentos de reflexión, dado que tanto estudiantes como maestros participaron en la conmemoración anual, que ya se celebra desde hace más de una década.

“El Día de Oración en las escuelas adventistas es esencial porque centra la educación en su propósito principal: guiar a los estudiantes hacia una relación personal con Dios”, dijo Faye Patterson, directora de educación de la División Interamericana. “Más que una actividad, es un momento en el que toda la comunidad educativa reconoce su completa dependencia de la conducción divina por medio de la oración”.

Patterson señaló que en los últimos 13 años, la iniciativa ha evolucionado más allá de un solo evento hasta convertirse en una característica definitoria de la educación adventista en todo el territorio.

“Lo que más nos ha impactado es cómo la oración ha pasado de ser un evento a convertirse en una verdadera cultura institucional”, afirmó. “Ya no se limita a días especiales, sino que forma parte de la vida diaria de nuestras escuelas, aulas y liderazgo”.

Esa cultura se refleja en momentos deliberados de oración colectiva que se observan en los diversos campus. En momentos designados, la música señala una pausa, lo que invita a que estudiantes, maestros, personal e incluso visitas se detengan a orar juntos.

Los líderes afirman que el énfasis en la oración ha contribuido a resultados espirituales tangibles entre los estudiantes.

“Hemos visto vidas transformadas”, añadió Patterson, señalando iniciativas como las ceremonias bautismales y las decisiones espirituales tomadas durante la Semana de Oración y el Día de Oración. “Los estudiantes no solo oran, sino que salen a sus comunidades, invitan a otros a oran y comparten esperanza”.

También destacó la creciente unidad en toda la división, donde todos participaron en un programa compartido centrado en el lema “Más cerca de Dios”.

“Estamos viendo instituciones, uniones y líderes alineados en una sola visión espiritual, entendiendo que nuestra misión solo puede cumplirse en total dependencia de Dios”, añadió Patterson.

Según Patterson, casi el 90 por ciento de las instituciones educativas adventistas de toda la División Interamericana participó en la iniciativa de este año. Hay cerca de mil escuelas primarias y secundarias en la División Interamericana.

Un movimiento unido en todo el territorio

Las escuelas de toda la División Interamericana informaron de formas creativas e impactantes en que estudiantes y profesores dieron vida a la oración en sus campus y comunidades circundantes.

En la Unión Panameña, los estudiantes de la Escuela Metropolitana Adventista de Ciudad de Panamá transformaron la rutina matutina del tráfico en un espacio para el ministerio. Sesenta estudiantes del último curso dirigieron una iniciativa llamada “Drive-Thru de Oración” (Oración al paso), invitando a padres y familias a hacer una breve pausa al dejar a sus hijos y recibir una oración personalizada.

Lo que normalmente es un flujo rápido de vehículos se convirtió, durante 30 minutos, en un espacio de reflexión y esperanza, donde pasaron casi 50 vehículos mientras los estudiantes ofrecían ánimo y repartían tarjetas hechas a mano con el texto de Jeremías 29:11.

“Este tipo de actividades permiten a los estudiantes vivir su fe de manera práctica”, dijo el pastor Elías Sánchez, capellán del colegio. “Estamos sembrando semillas de esperanza en nuestra comunidad. Para muchos padres, esos pocos minutos de oración fueron un momento de alivio en medio del estrés diario”.

Los estudiantes también reflexionaron sobre la experiencia. “Oramos por las personas que luchan contra enfermedades, enfrentan dificultades económicas y afrontan cargas emocionales”, dijo Margarita Galeano, una líder estudiantil. “Cada oración nos recordó que todos necesitamos un momento con Dios”.

En la Unión Salvadoreña, las 25 escuelas adventistas participaron en actividades comunitarias coordinadas, con más de cinco mil estudiantes que participaron en oración por sus comunidades, líderes locales y autoridades nacionales. Los estudiantes distribuyeron publicaciones, visitaron espacios públicos y se contactaron con instituciones como centros de salud, comisarías y hogares de rehabilitación.

El día también resultó en decisiones espirituales, con 19 estudiantes que fueron bautizados y otros cuatro que se unieron a la iglesia por profesión de fe. En varios lugares, los estudiantes combinaron actos de servicio con oración, distribuyendo frutas, publicaciones y pequeños paquetes de ayuda mientras ofrecían oraciones en parques, mercados y centros municipales.

En la Unión Mexicana Interoceánica, más de 8300 estudiantes, apoyados por 820 profesores y 19 capellanes, participaron en una semana de énfasis espiritual a nivel territorial titulada “Más cerca de Dios”, que culminó en el Día de Oración del 11 de marzo.

Oradores invitados, entre ellos pastores, profesores y profesionales, dirigieron programas apropiados para su edad en 43 escuelas. El impacto fue evidente en las respuestas de los estudiantes.

“Uno de los momentos más impactantes fue ver que un estudiante conocido por su rebeldía se puso de pie durante el llamado al bautismo”, dijo el orador invitado Luis Rojas. “Esa decisión inspiró a otros, y al final, seis estudiantes eligieron decirle ‘sí’ a Jesús”.

Los líderes señalaron que el enfoque estructurado —centrado en el estudio bíblico, la oración y el servicio a lo largo de la semana— ayudó a que los estudiantes experimentaran una conexión más profunda con Dios.

De manera similar, en Chiapas, México, más de 7300 estudiantes de treinta escuelas adventistas participaron en actividades espirituales diseñadas para fortalecer su relación con Dios. Las escuelas organizaron jardines de oración, espacios de reflexión guiada y programas de adoración que fomentaron un compromiso significativo con la oración.

La iniciativa resultó en 27 bautismos, lo que incluyó a una estudiante que se convirtió en la primera adventista de su familia y fue bautizada junto con sus padres.

En la Unión del Sureste Mexicano, profesores y estudiantes adoptaron expresiones tanto personales como colectivas de oración. En la Escuela Ignacio Comonfort de Cancún, los profesores se reunieron temprano por la mañana para orar como parte de una iniciativa personal de reavivamiento espiritual.

Los estudiantes también vivieron hitos espirituales clave, lo que incluyó recibir Biblias junto a sus familias y la comunidad escolar. Durante el último programa del Día de Oración, se oró por los estudiantes graduandos, encomendándolos a Dios en momentos en que se preparan para la transición a la vida universitaria.

En la Asociación Sur de Sotavento, las escuelas de toda Antigua dedicaron ese día especial tanto al crecimiento espiritual como al apoyo emocional. Se celebraron sesiones de oración cada hora en todo el campus, abordando desafíos reales como el rechazo, la exposición a la violencia y la sanación emocional.

Los estudiantes también acudieron a sus comunidades para orar con los residentes. Al final de la semana, 14 estudiantes fueron bautizados.

“El Día de Oración ofreció oportunidades para que estudiantes y personal sirvieran, se conectaran y se comprometieran de nuevo a tener una relación diaria con Dios”, dijo Cheryl Morris, directora de educación de la Asociación Sur de Sotavento.

En Barbados, estudiantes y personal de la Escuela Secundaria Adventista ampliaron su alcance más allá del campus, interactuando con los conductores a lo largo de Dalkeith Hill, distribuyendo frutas, agua y publicaciones, y ofreciendo oraciones, una iniciativa que incluso atrajo la atención de los medios locales.

En Granada, los estudiantes de la Escuela Integral Adventista también participaron en actividades comunitarias, distribuyendo artículos y ofreciendo oraciones.

Mientras tanto, en la Unión Jamaiquina, los estudiantes de la Escuela Preparatoria New Hope en Kingston crearon un “Muro de la Compasión”, donde estudiantes, padres y personal escribieron pedidos de oración y las exhibieron junto a promesas bíblicas, simbolizando la fe y la esperanza compartidas.

En la Escuela Preparatoria de Hagley Park, se pudo ver que los estudiantes oraron por los miembros de su comunidad escolar, incluido el personal de seguridad, reflejando así un espíritu solícito y de unidad fomentado a lo largo del día.

Una cultura creciente de oración

“Por medio de estas iniciativas, estamos viendo que los estudiantes viven su fe de manera real y práctica”, dijo Patterson. Desde caminatas de oración y actividades comunitarias hasta momentos de reflexión en el aula, señaló que los estudiantes están aprendiendo a hacer de la oración parte de su vida diaria. Añadió que el Día Anual de Oración sigue recordando a líderes, educadores y familias que la educación adventista va más allá de lo académico, moldeando vidas basadas en la fe, el servicio y la misión.

Fuente: Iglesia Adventista del Séptimo Día