El Tribunal de Apelación de la provincia central iraní de Semnan ha confirmado las penas de prisión, por un total de 11 años, impuestas a un miembro de la perseguida minoría religiosa bahaí.
Shahdokht Khanjani, de 47 años, fue condenado a 10 años por «formar grupos para actuar contra la seguridad nacional» y a un año por «actividades de propaganda» contra la República, informó el 9 de febrero la agencia de noticias activista HRANA.
A Khanjani también se le prohibió afiliarse a grupos o partidos políticos, civiles o culturales, y realizar actividades en medios sociales durante dos años.
Según el artículo 134 del Código Penal, tendrá que cumplir la pena de prisión más alta, que es de 10 años.
El 29 de mayo de 2023, las fuerzas de seguridad detuvieron a Khanjani en su domicilio de Samnan y confiscaron objetos personales suyos y de su familia.
Según informes, fue puesta en libertad bajo fianza en junio.
Los bahá’ís llevan 44 años sufriendo persecución sistemática en Irán a causa de su fe, y a menudo se les acusa de ser espías o de oponerse al gobierno iraní.
Nunca se han aportado pruebas que respalden estas acusaciones.
En el último año, el gobierno ha intensificado la represión contra los miembros de la fe bahá’í, encarcelando a decenas de ellos por cargos espurios, además de negarles el acceso a la educación superior y a medios de subsistencia, y confiscar o destruir sus propiedades personales.
Fuente: IRANWIRE