La Cumbre Global de Líderes Religiosos, de dos días, concluyó hoy con una sesión matutina centrada en conectar «el corazón y la cabeza». El encuentro tomó la forma de un majlis, un foro tradicional para discutir, deliberar y compartir información sobre temas de interés común.
La discusión fue moderada por el Dr. Iyad Abumaghli, Director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, y se centró en conciliar una fuerte relación entre las creencias religiosas y espirituales, por un lado, y la ciencia, por el otro, con el fin de construir un mundo más seguro y sostenible.
Los oradores hicieron hincapié en que, si bien la ciencia puede proporcionar datos empíricos, la creencia religiosa puede proporcionar motivación para acciones concretas para abordar la crisis del cambio climático.
Las discusiones plenarias posteriores pusieron de relieve la necesidad de un enfoque integrado del cambio climático, con el reconocimiento de la interconexión de los múltiples problemas a los que se enfrenta el mundo de hoy en día, y la importancia de incluir a todas las partes interesadas al enfrentar esos problemas.
Se discutió el papel fundamental de las mujeres de fe en la promoción de la sostenibilidad ambiental y la igualdad de género, así como la importancia de fomentar el diálogo y la colaboración entre los jóvenes líderes religiosos y las figuras establecidas.
Finalmente, el Dr. Abumaghli regresó al escenario para discutir una propuesta integral de un mecanismo y una resolución destinados a garantizar la participación sostenida y el impacto duradero de los líderes religiosos durante el año 2030. El Director del Programa Ambiental de las Naciones Unidas dirigió un debate sobre cómo los líderes religiosos pueden armonizar su influencia y autoridad moral para involucrar y motivar a los creyentes «de abrir el camino para un viaje colectivo hacia un objetivo común».
Fuente: VATICAN NEWS
