El profesor Mohamed Al-Duweini, representante del Gran Imán de Al-Azhar, y el cardenal Pietro Parolin, en representación del Papa Francisco, encabezaron una delegación de casi treinta líderes religiosos que firmaron un llamamiento a los delegados de la COP28 para que tomen medidas decisivas en la lucha contra el cambio climático.
Líderes judíos, budistas, sijs e hindúes, junto con representantes de otras grandes tradiciones religiosas, se unieron al llamamiento, que incluía peticiones para acelerar las transiciones energéticas, proteger la Tierra, la transición a modelos circulares de vida en armonía con la naturaleza y la rápida adopción de energías limpias.
El llamamiento también incluía el compromiso de apoyar el primer «Pabellón de la Fe» en la COP28 y de convocar futuras convenciones de la COP.
La ceremonia de firma tuvo lugar en Abu Dhabi al término de la primera jornada de la Cumbre Mundial de Líderes Religiosos sobre el Cambio Climático. Cada uno de los líderes recorrió un camino que representaba el ecuador y participó en la plantación de un árbol ghaf -el árbol nacional de los EAU- antes de firmar el documento.
Una declaración poderosa
Al término de la ceremonia, se entregó el llamamiento al Dr. Sultan Al Jaber, Presidente designado de la COP28.
El Dr. Al Jaber destacó el «significado especial» de la Declaración Interreligiosa de Abu Dhabi para la COP28. «Vuestras creencias colectivas siguen inspirando a todas las personas a vivir en armonía con la naturaleza y a actuar para proteger nuestro frágil mundo. Y juntos, habéis hecho una poderosa declaración de intenciones que el mundo necesita vivir – una declaración de urgencia, una declaración de unidad, solidaridad, responsabilidad y esperanza que sólo puede ayudar al impulso colectivo para la transformación y el cambio climático.»
El Dr. Al Jaber animó a los líderes religiosos a seguir movilizando a sus comunidades en todo el mundo, al tiempo que prometió, por su parte, «llevar vuestro mensaje al mundo a través de la COP28».
Unidos por el cambio
El cristianismo, el islam, el hinduismo, el budismo, el jainismo y otras muchas tradiciones religiosas, grandes y pequeñas, estuvieron representadas en la Cumbre Mundial de la Fe, con unas tres docenas de oradores que destacaron el compromiso compartido de cuidar la Creación.
Entre los participantes se encontraban representantes del Papa Francisco, el Gran Imán Ahmed al-Tayyeb, el Patriarca Ecuménico de Constantinopla y el Patriarca de Moscú, y el Arzobispo de Canterbury.
Destacaron que todas las tradiciones religiosas reconocen la relación entre la divinidad y la creación. Surgieron temas comunes, como el deber moral de corresponsabilidad, o cuidado de la creación de Dios; la necesidad de trabajar juntos para combatir el cambio climático; y el reconocimiento de la urgencia de la crisis del cambio climático y la necesidad de tomar medidas decisivas para cumplir los objetivos climáticos.
Los participantes señalaron la codicia y el egocentrismo como causas profundas de la crisis medioambiental, e hicieron un llamamiento especial a las naciones más ricas, que son las más responsables del cambio climático, para que se esfuercen por ayudar a los países más pobres, afectados de forma desproporcionada por la crisis.
El cambio climático, dijeron, es el problema más grave de nuestro tiempo, y requiere una acción urgente para evitar la catástrofe.
Sensibilización
Reconociendo que más del 80% de la población mundial profesa alguna creencia religiosa, los participantes en la cumbre hicieron hincapié en las importantes responsabilidades que incumben a los líderes religiosos a la hora de concienciar a sus comunidades sobre los problemas climáticos.
También pidieron mayores esfuerzos para movilizar a los creyentes a fin de que adopten medidas concretas para combatir el cambio climático, tanto a través del compromiso individual con prácticas medioambientales sólidas como mediante esfuerzos concertados para abogar por medidas concretas por parte de los líderes mundiales para hacer frente a la crisis climática.
Fuente: Vatican News