El Ministerio de Inteligencia de la República detuvo el lunes 23 de octubre a 11 miembros de la minoría religiosa bahaí en el centro de Ispahán, 10 mujeres y un hombre, y los trasladó a un lugar no revelado.
Los informes compartidos en Internet, incluidos los de Radio Farda, sugieren que fueron detenidos Yeganeh Agahi, Negin Khademi, Arezo Sobhanian, Yeganeh Roohbakhsh, Shana Shoghifar, Mojgan Shahrezaei, Neda Badakhsh, Bahareh Lotfi, Pedram Fahandej y Neda Emadi.
Según las fuentes, las detenciones se llevaron a cabo con una orden judicial, y los agentes de seguridad confiscaron también algunos de los efectos personales de estos ciudadanos. Varios de estos ciudadanos ya se habían enfrentado anteriormente a detenciones y otras órdenes judiciales.
No se dispone de información sobre los motivos de las detenciones ni sobre su paradero.
Los bahá’ís llevan 44 años siendo perseguidos sistemáticamente en Irán a causa de su fe y a menudo se les acusa de ser espías o de oponerse al gobierno iraní. La Comunidad Internacional Bahaí y otros portavoces señalan que nunca se han aportado pruebas que demuestren estas acusaciones.
El gobierno iraní ha intensificado su represión contra los miembros de la fe bahá’í, encarcelando a decenas de ellos por cargos espurios durante el último año, además de negarles el acceso a la educación superior y a medios de subsistencia, y confiscar o destruir sus propiedades personales.
El Islam chiíta es la religión del Estado en Irán. La Constitución reconoce varias confesiones minoritarias, como el cristianismo, el judaísmo y el zoroastrismo, pero no la fe bahaí.
La comunidad bahá’í afirma tener más de siete millones de seguidores en todo el mundo, incluidos unos 300.000 en Irán.
Fuente: IRANWIRE






