El domingo 1 de octubre de 2023, las fuerzas de seguridad detuvieron a los ciudadanos bahá’ís Vida Ahrari, Mojgan Basiri, Shokoofeh Basiri y Jamal Ghadirzadeh en Yazd y los trasladaron a lugares no revelados.
Según una fuente interna que informó a HRANA, estas personas se encontraban en la residencia de la Sra. Basiri cuando los agentes de seguridad llevaron a cabo una redada y los detuvieron. Además, se llevaron a cabo registros en las residencias de los cuatro individuos bahá’ís.
Se desconocen los motivos de sus detenciones, así como su paradero actual.
El informe anual de HRANA ha puesto de manifiesto una tendencia preocupante: en 2022, el 64,63% de las denuncias de violaciones de derechos humanos contra minorías religiosas se dirigen contra la comunidad bahaí.
La fe bahá’í no está reconocida como religión legítima por las autoridades iraníes, lo que da lugar a violaciones sistemáticas y prolongadas de los derechos de los bahá’ís en el país. Esto incluye la negación de su derecho fundamental a practicar su religión, lo que constituye una clara violación tanto del artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos como del artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. El pacto de Naciones Unidas sostiene que toda persona tiene derecho a la libertad de religión, a la libertad de culto, así como a la libertad de expresión, individual o colectiva; abierta o secretamente.
Fuente: Iran Press Watch
