(India) El Dalai Lama asiste a un almuerzo ofrecido por la comunidad musulmana

El Dalai Lama asiste a un almuerzo ofrecido por la comunidad musulmana India 2023

Esta mañana, el Dalai Lama ha realizado un corto trayecto en coche a través del Indo para visitar la mezquita Imam Bargah, en la cercana localidad de Chuchot Yokma. A su llegada fue recibido por representantes de las comunidades chií y suní, que le acompañaron hasta su asiento. La moderadora del acto, una joven, dio la bienvenida a Su Santidad y a los demás invitados.

El jeque Nazir Ahmed Sharifi, vicepresidente del Anjuman-e- Imamia, entonó una emotiva oración para inaugurar formalmente el acto. El representante chiíta, Ashraf Ali Barch, Presidente de Anjuman Imamia, se dirigió a los presentes en ladaqui. Expresó su gran admiración y afecto por el Dalai Lama como hombre de paz, como alguien que constantemente declara que todos somos iguales como seres humanos, y como alguien que hace grandes esfuerzos para promover la armonía interreligiosa.

El representante suní, Dr. Abdul Quayoum, Presidente del Anjuman Moin-ul-Islam (AMI), se dirigió a los presentes en inglés.

«Una vez más Su Santidad el Dalai Lama está aquí con nosotros en esta mezquita y es el mes sagrado de Muharram. Su Santidad es conocido por sus enseñanzas sobre la paz, la armonía, la hermandad y la rectitud. Le encanta venir a Ladakh y a nosotros nos encanta escucharle. Le estamos agradecidos por llevar a Ladakh en su corazón, por favor no nos olvide».

El Dr. Abdul Quayoum mencionó que se está preparando una traducción del Sagrado Corán al tibetano y leyó en voz alta un prólogo que Su Santidad ha proporcionado.

«Felicito a la Comunidad Musulmana de Ladakh por traducir el Sagrado Corán al tibetano. Como suelo decir, todas las grandes religiones del mundo transmiten el mismo mensaje de amor, compasión y servicio altruista a otros seres vivos. Durante miles de años, nuestras diversas religiones han aportado inmensos beneficios a innumerables seres humanos. No me cabe duda de que sería de gran ayuda que sus escrituras sagradas se tradujeran a las distintas lenguas del mundo».

Su Santidad se dirigió a la congregación de hombres y mujeres en tibetano y sus palabras fueron traducidas al ladaqui.

«Me encuentre con quien me encuentre», dijo, «considero que todos somos iguales como seres humanos. Los ocho mil millones de personas vivas hoy fueron cobijadas por el amor y el afecto de su madre nada más nacer. Así es como empiezan las cosas. Por eso, más adelante, cuando seamos adultos y estemos en la madurez de nuestra vida, debemos hacer lo posible por cuidar de los demás. Si hacemos eso, cuando lleguemos a morir, lo haremos en una atmósfera de afecto.

«Lo triste es que, aunque empecemos disfrutando del amor y el afecto de nuestra madre, más tarde lleguemos a centrarnos en diferencias de religión, raza o nacionalidad que nos llevan a ver a los demás en términos de ‘nosotros’ y ‘ellos’.

«Nuestra reunión en esta mezquita es un símbolo de hermandad. Soy monje budista, pero respeto todas las tradiciones religiosas porque en el fondo tienen un mensaje común sobre el valor del amor y la compasión. No sirve de nada hablar críticamente de ‘mi religión’ o ‘su religión’.

«En Tíbet, casi todos seguimos la misma tradición budista y, sin embargo, existen diferencias entre las tradiciones Sakya, Kagyu, Nyingma, Geluk y Jonang. A veces nos referimos a estas diferencias en términos del color de nuestros sombreros, comparando los ‘sombreros amarillos’ con los ‘sombreros rojos’ y así sucesivamente.

«He recibido instrucciones de maestros de todas estas tradiciones diferentes y me he esforzado por ponerlas en práctica. Una de las razones por las que lo he hecho es para establecer la armonía entre nuestras diversas tradiciones tibetanas.

«Hoy nos hemos reunido todos en esta mezquita para mostrar nuestra amistad y respeto mutuos. Entre nosotros hay miembros de las dos principales comunidades musulmanas, las tradiciones chií y suní, y me gustaría ofrecer una Rueda del Dharma a cada uno de ellos.

«En Ladakh podemos observar una fuerte tradición de armonía y ética. Al tiempo que conservamos el sentido del amor y el afecto mutuos como seres humanos, también sería bueno mantener la armonía entre nuestras tradiciones religiosas.

«Ahora, es hora de comer».

El Dalai Lama y los demás invitados disfrutaron juntos de un suntuoso almuerzo.

Cuando estaba a punto de ponerse en pie para marcharse, varios miembros de la congregación se acercaron para pedirle su bendición. Mientras se dirigía a la puerta, sonrió y saludó a la gente a ambos lados del pasillo, y ellos tuvieron el placer de devolverle la sonrisa. Durante el corto trayecto en coche a través de Chochut Yokma y Choglamsar, grupos de simpatizantes se alinearon en la carretera con pañuelos de seda y flores frescas en las manos, deseosos de ver a Su Santidad a su paso. Llegó a su residencia en pocos minutos.

Fuente: CENTRAL TIBETAN ADMINISTRATION

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