Una organización musulmana y un grupo de libertades civiles están pidiendo a la Corte de Apelaciones de Quebec que revoque la decisión de un juicio de primera instancia de mantener la prohibición de cualquier espacio para rezar en las escuelas públicas.
La Asociación Canadiense de Libertades Civiles y el Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses, que impugnan esa directiva ministerial, esperan al menos obtener la suspensión de esta prohibición hasta que el caso sea estudiado a fondo.
El pasado mes de junio, el juez de la Corte Superior de Quebec, Lukasz Granosik, se negó a suspender la prohibición mediante un mandato interlocutorio temporal. Dijo que creía que estas dos organizaciones no habían demostrado que era urgente suspender el decreto del gobierno de la provincia de Quebec hasta que el fondo del caso sea tratado por un tribunal.
Olga Redko, representante de la Asociación Canadiense de Libertades Civiles y el Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses, declaró este 24 de julio en la Corte de Apelaciones de Montreal que la decisión en primera instancia del juicio no consideró adecuadamente el daño irreparable que la prohibición de tener un lugar para rezar causaría a los estudiantes musulmanes ni tampoco la urgencia de la situación.
La abogada del gobierno de la provincia de Quebec, Isabelle Brunet, sostuvo que el juez Granosik aplicó bien la ley y que es poco probable que la apelación prospere.
Stephen Brown, director ejecutivo del Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses, dice que este desafío legal es importante porque se trata de que las personas tengan la libertad de orar cuando y como quieran.
Invocando la Ley provincial sobre el laicismo del Estado, el ministro de Educación, Bernard Drainville, prohibió en abril a las escuelas públicas de Quebec poner a disposición de los estudiantes espacios donde puedan llevar a cabo sus oraciones.
Drainville agregó que los estudiantes tendrán siempre el permiso para orar discretamente y en silencio en la escuela. Tanto la Asociación Canadiense de Libertades Civiles y el Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses, sin embargo, enfatizaron que las oraciones musulmanas requieren movimientos físicos.
La petición de orden judicial fue presentada en nombre de un estudiante musulmán de 16 años en una escuela secundaria del área de Montreal, a quien se le había otorgado un lugar para orar durante la hora del almuerzo, pero luego se lo quitaron tras la entrada en vigencia el decreto ministerial de abril.
Fuente: rci







