Las personas de fe pueden profesar su religión en público, por ello vemos procesiones, oraciones o eventos festivos de cada religión, esto gracias al derecho a la Libertad Religiosa, al menos es así en varios países. Sin embargo en otros espacios públicos se ha visto una reducción de la participación religiosa.
Estas restricciones a la participación de las personas y líderes religiosos ha provocado, en ocasiones, controversia.

Como ejemplo, podemos mencionar el caso de Vaughan-Spruce, Codirectora de March for Life UK, una organización provida y P. Sean Gough, del clero de la Arquidiócesis de Birmingham, quienes fueron llevados a juicio por orar fuera de un centro abortorio.
En el caso de Vaughan-Spruce, acusada de “protestar y participar en un acto que intimida a los usuarios del servicio”, a pesar de que el centro de aborto estaba cerrado y que no realizó ningún tipo de protesta.
Por su parte, el Pr. Gouh, por haber rezado en silencio y mostrar un letrero con la frase “Rezo por la libertad de expresión”.
El 16 de febrero de 2023, el Tribunal de Magistrados de Birmingham absolvió a los acusados. El abogado de los acusados aseguró “Esto no es 1984, sino 2023: nadie debe ser criminalizado por sus pensamientos, por sus oraciones, por expresarse de forma pacífica en la vía pública”.
Por su parte, el P. Sean Gough expresó “Hago un llamado al gobierno para que analice el trabajo positivo que realizan los grupos provida para apoyar a mujeres vulnerables, antes de censurar las calles del Reino Unido y permitir que las buenas personas sean criminalizadas por actos de amor”.

Por otro lado, en países donde hay persecución religiosa, pueden restringirse también las actividades religiosas en espacios públicos, por ejemplo, los Testigos de Jehová en Tayikistán, quienes pueden ser llevados a prisión acusados de “incitar al odio religioso y estar en posesión de material religioso”, pues está prohibida la religión en este país.
En 2007, el Ministerio de Cultura de la nación retiró el registro y prohibió el culto a los Testigos de Jehová; desde entonces, no han recuperado la validez para su religión.
El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, ha declarado que es ilegal esta prohibición, afirmando que “ninguna de las razones” dadas por Tayikistán (…) [justifican] la decisión de prohibir a los Testigos de Jehová y rechazar su reinscripción es válida.
Aseguraron que esta prohibición dio lugar a “arrestos, detenciones, interrogatorios, registros, palizas, incautación de material religioso, así como a la deportación de [uno de] los Testigos de Jehová”.

Asimismo, una laicidad mal entendida puede acallar las voces del sector religioso, olvidando que también son ciudadanos y tienen derechos como tales.
Recordemos que las religiones tienen mucho que aportar a la sociedad, y su impacto puede ser de suma importancia para combatir los problemas que aquejan a la misma, como la delincuencia, la pobreza, la violación de los derechos humanos.
Promovamos la Libertad de Expresión Religiosa.
Fuente: Sala de Prensa CNLR






