De acuerdo a un comunicado de Amnistía Internacional, existen datos importantes a saber sobre las acciones del Reino de Arabia Saudita:
Guerra de Yemen: lleva tres años devastando a este país, en donde han muerto miles de civiles, incluidos niños y niñas, bombardeando hospitales, escuelas y domicilios particulares. A pesar de ello, “Estados Unidos, Reino Unido y Francia siguen firmando lucrativos acuerdos sobre armamento con Arabia Saudita”.
Represión a activistas pacíficos, periodistas e intelectuales: los derechos de estas personas han sido violados de diferentes formas desde que el príncipe heredero Mohammed Bin Salman asumió el mando, entre las que destacan detenciones y largas condenas en prisión.
Detenciones a defensores de derechos de la mujer: “Loujain al Hathloul, Iman al Nafjan y Aziza al Yousef permanecen detenidas arbitrariamente sin cargos desde 2018”, explica la organización. Y “tras su detención, el gobierno lanzó una escalofriante campaña difamatoria para desacreditarlas como ‘traidoras’. Pueden ser juzgadas ante un tribunal antiterrorista, donde corren peligro de ser condenadas a una larga pena de prisión”.
Ejecuciones: Amnistía Internacional asegura que es uno de los países que más ejecuciones realiza a nivel mundial a pesar de que está demostrado que esta medida logre algún cometido frente a la delincuencia.
Penas inhumanas: en este país los castigos se llevan a cabo de diferentes maneras: decapitaciones en público, flagelación, amputaciones, etc. Un ejemplo de castigo extremo es el que sufrió Raif Badawi, que recibió 1.000 azotes y 10 años años de prisión simplemente por escribir un blog.
Discriminación sistemática a las mujeres: “están jurídicamente subordinadas a los hombres en relación con el matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos, la herencia”, dejándolas sin poder de decisión en ningún aspecto
Discriminación religiosa: los chiíes continúan sufriendo violaciones a sus derechos actualmente, recibiendo maltratos a través de limitaciones al acceso de servicios gubernamentales y empleo, ejecuciones, largas penas de prisión, etc.
Una especie de secreto de estado: no se tiene el conocimiento de todas las represiones que se llevan a cabo en Arabia Saudita, de hecho muchas de las historias que son conocidas provienen de familiares de víctimas que se ponen en contacto con organizaciones como Amnistía Internacional.
Fuente: The Times